Otra vez nos quedamos a un pasito del batacazo.

Le jugaron como se debía, atacando y presionando al rival, que recién a los 70 minutos pasaron al frente del marcador, para terminar festejando un triunfo Wallabies sobre los Pumas por 23 a 19. Y los argentinos a desayunar mascando bronca por un triunfo que  los chicos ya merecen.

Los Wallabies fueron sorprendidos por un eficaz  planteo de los Pumas  pero pudieron revertir el marcador adverso para festejar como nunca estos valiosos cuatro puntos, ya que los Pumas estuvieron muy cerca de hacerlos pasar vergüenza en su propia casa.

Para todos aquellos que no creían que los Pumas no serían competitivo en la primera temporada del Campeonato de Rugby  de las potencias, hoy quedaron disipadas del todo, pués ya jugaron con todos y demostraron que están para ganar, y  porque ya merecen esa victoria que hoy se les escapó por muy poco.

Tackle, presión,  ferocidad y su compromiso con el juego lo pusieron a los argentinos a tiro de la primera victoria, que ya todos saboreábamos por 19-6. Pero  a los 70 minutos; Pero Australia, se despertó y  tomó la iniciativa y así pudo  salvar las pilchas.

La presión argentina convirtió en imprecisos a jugadores que no suelen fallar e incluso los palos de la hache, parecían sumarse al propósito del triunfo Puma. Los australianos fueron sorprendidos y muchos jugadores mostraron un pico  muy alto en su buen rendimiento, como Farías, Camacho, Roncero, Bosch, Agulla y el Pato Albacete entre otros, pero justo hoy no estuvo preciso Juani.

Se deben ajustar algunas cositas, para que la presión y la concentración dure 80 minutos y así cantaremos victoria de una vez por todas en ésta primera participación en la élite del rugby mundial.