HOMENAJE. Los familiares y amigos le regalaron la 13 con la que debutó.

Goleador del Tarcos campeón de 2004, try-man de La Naranja campeón en 2005 e integrante de varios seleccionados juveniles, se despidió tras 31 años. La sorpresa que le prepararon sus compañeros.

En setiembre de 2004 salió campeón con Los Tarcos del Regional del NOA y también en un mes de setiembre, de 2017, decidió colgar los botines.

“No me cuestan los entrenamientos ni jugar los partidos… eso me divierte. Lo que me cuesta es recuperarme de las lesiones. En realidad volver a prepararme, mentalizarme para volver a jugar. Eso me sacó las ganas y me agotó. Y te cuesta mucho más volver”, decía ya un relajado Alejandro Pérez Reid luego de la despedida que le prepararon amigos y familiares en la tarde del domingo, antes de jugar con Tucumán Rugby donde le entregaron la camiseta con el número 13 con la que debutó.

“La verdad me sorprendió. No me esperaba que esté toda la familia, los amigos de años del club… yo había dicho el año pasado que no quería seguir jugando y un par de amigos me convencieron que siga un año más, que ellos me acompañarían pero al final me dejaron solo… No, no lo mandemos al frente….ja ja ja”, dijo con complicidad el ahora ex jugador Rojo.

La idea fue de Juan Pablo Espeche, compañero de toda la vida de Alejandro y entrenador de la Primera. “Le pregunte el jueves qué iba a hacer el año que viene y me dijo que ya no iba a jugar , y como estoy de entrenador , le dije que iría al banco de primera. Ahí hablé con Julio Ibañez, que se encargó de la camiseta y hablé con su papá para decirles que le entregaríamos un cuadro como reconocimiento por todo lo que entregó. Es uno de los jugadores más importantes que tuvo el club así que es lo mínimo que se merecía. Para Ale el club es una gran parte de nuestra vida. Nos formamos como personas y amigos juntos. Era la manera de demostrarle lo importante que es para mí y los de mi camada: Pablo, Rana, Ramiro, José, Bicho, Putiño… entre otros que fueron los que estuvieron como los Gutiérrez, quienes nos entrenaron gran parte en juveniles. Hablé con Martín Riera y la idea era que saliera a los 35 del primer tiempo pero al final por las lesiones y cómo se dio, jugó todo el partido”, dijo el entrenador Rojo.

En marzo de 200o debutó en primera ante Tucumán Rugby de centro y se despidió ante el mismo rival en la misma posición pero jugó en todos los puestos: de centro, wing, full back, apertura y hasta de medio scrum. “Todos los puestos tienen un gustito diferente y a mí me servían para sumarle condimento a otra posición. Cuando estaba de wing no esperaba que me llegue la pelota. Aparecía por lugares donde nadie esperaba”, señaló.

Las lesiones lo persiguieron siempre. Pero la que más lo desconcertó fue una pubalgia que lo tuvo a mal traer en su mejor momento. “Un año y medio con masajes, acupuntura, ejercicios de relajación, láser, algunos médicos me querían operar y otros no… lo peor era que me despertaba algunas noches con un dolor tremendo que no podía hacer nada. Eso me provocó que me desgarrara los isquiotibiales por el desbalance muscular. Y por eso las lesiones. En el 2014 me rompí los cruzados anteriores… mucho arrastre de cosas”, aclaró.

Sin embargo el trago más amargo en el rugby fue el descenso con La Naranja. “Eso fue… tristísimo. Había jugadores con mucha experiencia y otros que recién comenzábamos, con el sueño de jugar en el seleccionado mayor. Era mi primer llamado. Después, logramos ascender y salimos campeones en el 2005. Fue una espina para todos y siempre tuvimos el orgullo de levantar, porque sabíamos que ese no era Tucumán”, dijo Pérez Reid.

Jugó unos meses en Banco Nación, junto al Pony Vallejos (de Cardenales) y fue una experiencia positiva. “Fui por una invitación que me hicieron y la verdad que acepté para probar. Fue una gran experiencia porque conocí a personas muy importantes del rugby como Hugo Porta, Fabián Turnes o el Aguja Gómez”…

Experiencias, anécdotas hay muchas. Desde los 5 años caminando el parquizado de Los Tarcos. Mucho para decir, contar y reirse. Pero se queda sin palabras cuando tiene que definir qué significa el club.

La última caminata para dejar la cancha.

“….Necesito 24 horas para contestar” y sus ojos le brillan por la emoción. Se acomoda y, por fin, larga: “Ahora que me preguntas me emociono otra vez porque revivo momentos muy lindos que pasé. El domingo me contuve porque son muchas cosas que pensas: la última cancha, la última pelota, el último vestuario… sigo este año un par de partidos mas en Pre intermedia, que es donde más jugué. Es mi segunda casa el club, donde estoy cómodo y donde encuentro a las personas que quiero. Donde me siento contenido, contento, con los hermanos que elegí de la vida con experiencias que van más allá de los deportivo. Y eso te forma, te prepara para la vida. Este año tuve que ir todos los días porque estoy entrenando la M 19 (le queda un año más) y te puedo decir que es mi lugar en el mundo. Es donde elegiría siempre volver… o no irme más”, finalizó quien considera que tiene un veneno Rojo en las venas que ahora espera transmitir a las nuevas generaciones.

Los Tarcos le agradeció su entrega junto a su familia y a la que eligió para el resto de su vida: esa que lleva el Rojo latente en el corazón.

 

PERFIL – Alejandro Pérez Reid
EDAD: 36 (8-3-81)
ALTURA: 1,79 m
PUESTO: Centro
DEBUT EN PRIMERA: Marzo de 2000, ante Tuc. Rugby.
SELECCIONES: M18, M20 y Mayor de Tucumán. Y en Los Pumitas en un Torneo Sudamericano.

Horacio GambarteNOTICIASREPORTAJESLos Tarcos,Naranja,rugby,TucumanGoleador del Tarcos campeón de 2004, try-man de La Naranja campeón en 2005 e integrante de varios seleccionados juveniles, se despidió tras 31 años. La sorpresa que le prepararon sus compañeros. En setiembre de 2004 salió campeón con Los Tarcos del Regional del NOA y también en un mes de setiembre, de...Pasión por el Rugby
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