“Yo me siento campeón de la vida”

Néstor Fabián “Chaz” Pirez tuvo un gran 2018 en lo personal y en lo colectivo. Fue convocado para el seleccionado tucumano de Juegos de Playa donde La Naranja obtuvo la medalla de bronce. Con su club, Corsarios, jugó la semifinal para el ascenso y fue bi campeón en el Seven de Liceo. 

“Para mí fue el mejor año, aunque no gané nada. Pero yo me siento campeón igual porque en la balanza, fue un año positivo. A veces conformar un equipo es mucho más importante que ganar un título”, arrancó Néstor Fabián’ Chaz’ Pirez, el octavo de Corsarios que volvió al rugby hace cinco años y no dejó de jugar desde entonces.

Fanático de Queen, estudió en el ESEA donde conoció a su actual esposa Conty y con la que tuvo a Juan, de 12 y David, de 4. Si bien arrancó a los 14 años con el rugby, tuvo que dejarlo por lesiones y porque la vida lo puso en una sitaución que tuvo que elegir.

“A los 23 años creía que iba a dejar de jugar al rugby para siempre”, confiesa en un momento de la entrevista. Y hay que conocer su historia para tal sentencia.

Arrancó a los 14, en Los Tarcos, de la mano de su amigo Sergio “Pipo” Mancera y jugó ahí hasta los 19 años. De su camada, se destacó Cristian Carabajal, quien llegó a la primera del Rojo.

Había sido convocado al seleccionado juvenil en su puesto, hooker, y una lesión (desgarro de 17 centímetros en su pierna izquierda) lo alejó del rugby. Un año sin caminar bien, sin doblar la pierna, hizo que se vuelque a la música. Se enteró que iba a ser papá y comenzó a trabajar, sin pensar que el rugby le iba a dar una segunda oportunidad.

“No tenía idea de lo que se venía y creí que era todo actitud. Creía que no podía hacer otra cosa que trabajar y crecí de golpe, a los golpes…. Pero siempre me daba una vuelta por Corsarios porque vivía en Las Talitas y tenía amigos, los Brandán, que me decían para que vayamos al club. Me hacían jugar de centro o cualquier otra posición que no era hooker y al tiempo dejaba. Yo trabajaba de mozo y algunas veces podía jugar y otras no. Creí que no iba a jugar más. Hasta que en la Unión comenzaron a formar el seleccionado de Desarrollo y en el primer viaje fueron a Chile. Me decían: “Colo, cómo no vas a ir vos?”… Y por ahí me engancharon. Aunque sabía que estaba lejos porque no estaba bien entrenado y apareció de nuevo “Pipo” Mancera para convencerme de que vuelva a jugar con todo. A los 25 años, en el 2013, volví al rugby y desde entonces no me perdí ningún partido. Me convocaron al seleccionado de Desarrollo al año siguiente y ahora volví de Rosario, jugando con La Naranja”, sintetizó parte de su vida y el regreso a la ovalada que, con su gran desempeño en el Pirata, le deparó varias alegrías.

Hacíamos 30 penales a principio de año. Una barbaridad. Ahora sentimos que estamos más ordenados

Así llegaron las convocatorias a los seleccionados y, en particular, este 2018 que terminó con un bronce con el seleccionado tucumano de Juegos Playa en Rosario. “La verdad que personalmente fue un año fantástico. Pero creo que lo mejor que me pasó fue en el club, con la unión de los chicos, con las ganas de trabajar por los más chicos. Deportivamente hicimos un click y cambiamos nuestra forma de jugar. Hacíamos 30 penales a principio de año, una barbaridad y logramos bajarlos a 12-10. Estamos más ordenados, más prolijos y si nos faltó algo, es recambio. Pero ganamos algo otra cosa: conformamos un grupo unido que se dio cuenta que puede. Y eso es mucho más que ganar un título. Yo siempre la peleo desde siempre. Por eso me siento campeón igual… campeón de la vida”, aseguró el Colo, que no dejó pasar la segunda oportunidad que la ovalada lo invitó a jugar.

La experiencia de jugar en la playa

“Fue una hermosa experiencia jugar en la arena con un gran compañero como Hernán Cruz (wing, en la foto con la copa) aunque yo no me pude adaptar. Me costó mucho, es complicado. Nosotros entrenamos en el hipódromo pero como había llovido, parecía pavimento. Igual hicimos un gran torneo y estuvimos a punto de jugar la final. Perdimos por muerte súbita ante Catamarca, que finalmente fue el campeón. Yo me siento campeón igual, porque le jugamos de igual a igual y no nos cobraron un try. Sino, éramos nosotros los finalistas”

De Corsarios y su altibajos

“El club tiene sus buenas y malas. En el 2013, ganamos el campeonato y ascendimos, pero la plaza la agarró Aguará Guazú. Entonces muchos jugadores se fueron a otros clubes. Se desarmó el grupo y nos costó volver a armarnos. Este año tuvimos una levantada con chicos que volvieron, la llegada de Federico Heredia como apertura y del entrenador Máximo Gómez, que nos cambió la mentalidad. Pero tenemos que apuntalar las bases, los juveniles. Ahora tengo la división de 12 años y necesitamos compromiso para trabajar. Sino, el club no tiene futuro”

Frases sueltas

“A los 23 años formé una banda y tocaba con un grupo. Creí que lo mío era la música. Mirá lo que me hubiera perdido”

“Cuando era capitán, renegaba mucho y no disfrutaba en la cancha. Ahora no reniego tanto y la paso mucho mejor”

“Al petiso Mancera le debo todo lo que disfruto ahora de lo que me da el rugby. Porque no dejó que me alejara del deporte que amo”

“Yo juego como sea, tengo 31. Y no pienso en dejar de jugar”

 

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