Volvieron los gritos

Oscar Prado da indicaciones.

«Nooo, para nada… yo me apasiono», dice Oscar Prado ante su particular manera de gesticular y dirigir una práctica. «Estamos buscando ordenar el equipo» asegura el head coach Naranja que el próximo sábado tendrá su segundo compromiso del año ante Los Jaguares.

«Uno siempre está atento al rugby. Nosotros empezamos a trabajar en noviembre y sabíamos cómo íbamos a estar en esta etapa. Los chicos hicieron lo que pretendíamos. Nos tenemos que poner de acuerdo en detalles», comenzó el ‘Pelado’ Prado tras finalizar el entrenamiento en Tarcos.

Es difícil conformar un equipo con tantos jugadores que estarán afuera. No sólo de los convocados a planteles nacionales sino también, por los equipos que se están yendo de gira.

«Sí es verdad. Pero no hablemos de los que jugaban y ya no juegan. Sino de aquellos que son buenos, cracks, que no tienen la posibilidad de jugar en su selección. Esa parte no la comparto. El chico debería pasar por el seleccionado de provincias que es un rugby duro, tal vez con otra dinámica pero organizándolo un poco deberíamos tener una competencia de nivel. Sino, al rugby amateur, lo estamos matando», enfatiza.

«Todos los seleccionados sacan del amateur. El profesionalismo tiene que estar a mil. Eso está claro. Pero nos estamos olvidando de una propuesta seria que es el rugby amateur», señala y la pasión le gana.

– ¿Y qué hacemos entonces?

– Tucumán es un caso particular. De esta generación quedan cuatro o cinco jugadores grandes que mantienen el nivel: Pata Curello, la Boga Ternavasio, Barrera Oro, Nico Centurión, Carlos Cáceres… son tipos con muchos años, con campeonatos argentinos encima y títulos logrados con la selección y en sus clubes… Mi incógnita es qué hacemos cuando estos tipos se vayan porque quizás sea éste el último torneo de algunos de ellos. Ojalá que los chicos que suben suplan esos lugares. Pero como lo veo está difícil. Por ejemplo los M21 que jugaron con Salta. Me sobran los dedos de la manos para contar los jugadores en Primera. Eso antes no pasaba. Creo que hay que sentarse en una mesa y preguntarse ¿cuál es la propuesta para el rugby amateur?

– ¿Y cuál es o sería la mejor?

– La propuesta profesional es clarísima: Pladar, juguemos Vodacom, rentemos entrenadores, preparadores físicos, etc… Está bien. ¿Los jugadores? ¿Y los clubes? Para la competencia local ¿qué?… si los mejores jugadores los tenés que sacar de acá. Y me parecen bien. Pero algo tenemos que hacer, algo intermedio para mantener el nivel porque va a haber un momento que o habrá interés por el amateurismo.

– ¿Cuál sería el mejor plan, entonces?

– Yo hablo mucho con los «piernas» que queremos este juego y José Santamarina me decía que capaz que esto es inevitable. El fútbol, por ejemplo, no hay manera de retenerno pero ahí hay un negocio. El club se nutre de la venta de jugadores y el club no le puede pagar lo que ofrecen en el exterior. El jugador de rugby que se va porque allá le pagan y acá no, es entendible. Pero se podría cambiar: la fecha del Argentino, para que Los Pampas jueguen el campeonato, sí se lo podría hacer. Que los Regionales empiecen en marzo, terminen en julio, juegan el Argentino y luego el Interior de clubes. Y ahí tendremos una gran competencia anual y motivando gente, que ése es el problema. Esa es nuestra gran preocupación.

– Y ahora vienen Los Pampas, otra preocupación…

– Vienen Los Pampas una vez más y personalmente, quiero jugar a ganarles. Trataremos de aplicar el desarrollo de juego que queremos con el sistema defensivo, un poco de pautas de ataque. La primera vez estuvimos ahí, sin entrenarnos; la segunda fue una gran diferencia pero que no suene a excusa fue en medio de la semana y algunos chicos salían de trabajar. Y algo que me había sorprendido fue en el punto de contacto.  Bueno: ahora tenemos tres semanas de preparación, partido en el medio y ellos están como nosotros, armándose. Veremos qué pasa.

– Vos le querés ganar…

– Sí, seguro, yo quiero más. Ganarles sería lindo.