Una sombra en el Millenium

fotos-Nueva-Zelanda-Francia_OLEIMA20151017_0139_8El segundo encuentro de cuartos de final convocaba a disfrutar de un partidazo, el Millenium se vestía de gala, la previa era tremenda; pero la luz la pusieron los de Negro y los Galos fueron una sombra que deambuló por el campo de juego.

Llegue muy temprano al estadio, me di el lujo de ver el primer duelo de cuartos en la sala de prensa. Y luego empecé a subir fotos de la previa.

Afuera me llamo mucho la atención la cantidad de neocelandeces que llegaron a Gales. Pero se supone que iba a aer al revés. Ya que los galos son vecinos.

Cuando ingrese al esta catedraldel rugby comprome que erean mas los. Neocelandeces pues casi todo era negro.

Luego de ese primer impacto quede maravillado por la cercania al campo de juego, mia y la de todos los espectadores. En la mente de mucho circulaba la idea que Francia en estas instancias se agranda, que podia dar el batacazo. Que los All Blacks se clasifiacron facil y que este era un rival de fuste.

Todo quedaba a develarse. Saltaron los equipos a la cancha y la locura se desató en las gradas, cada hinchada entono sus respectivo fervor y respeto realmente admirable.

Y de repente el silencio cayó abruptamente y que se venía el «Hacka»… Yo de para bienes, tablet y a grabar; njnca tan cerca, nunca con tanto silencio y dije es la mía. La grabo para mí y la comparto a través de rugby tucumano y de radio q. Dicho y hecho.

Arranca el partido y los de Negro meten vertigo en cada jugada, a los seis minutos Carter avisa que va a estar intratable, la parcialidad de casacas negras aplauden y las de azul alientan a los suyos. 10 minutos Michalak quiere despejar Brodie Retalick lo tapa y encara al try; el 10 se lesiona y es retirado del campo de juego y el otro diez suma una nueva conversión.

Luego se entusiasman los seguidores del gallo por un try de Picamoles; pero fue el princupio del fin. La marea negra se encndio y convirto el tsunami. De la mano de Carter para lucimiento de Skudder, Savea, Kaino (NZ), Read y Tawera Kerr-Barlow.

La parcialidad negraenrojecía su manos y los fans del gallo desconcertados y no solo por la cerveza que consumían, sino porque su equipo flotaba en el Millenium. El silvato final de Niegel Owens sirvio para que esa sombra vestida de rojo que fue Francia dejara de deambular en el estadio.

De repente la admiración que despiertan en mi los All Blacks se torna en temor, porque de llegar los Pumas estos tipos parecen invencibles.

Foto: Olé