Tiempos de pandemia: ¿Cómo motivamos a los diferentes planteles?

El Rugby Tucumano volvió a sufrir las restricciones de Covid-19 y todos los clubes cerraron sus puertas nuevamente. ¿Qué hacemos ahora? Conversamos con sicólogos relacionados con el deporte para encontrar respuestas.

En estos tiempos de pandemia, nos toca un contexto totalmente diferente a lo vivido anteriormente. Estas suspensiones, postergaciones y DNU restrictivos, nos sumergen en una incertumbre total donde el deporte no está ajeno. Muchos menos el Anual Tucumano organizado por la Unión de Rugby de Tucumán que también debió suspender el torneo cuando debía jugarse la sexta fecha y se completaban los postergados, justamente, por COVID.

En declaraciones post partidos, se escuchó a varios jugadores que el rendimiento del equipo no fue el ideal quizás por el hecho de que «entrenás sin saber si vas a jugar o no el fin de semana«.

Con este nuevo parate podría profundizarse esa incertudembre o desanimar a los jugadores a seguir entrenando. Rugby Tucumano charló con tres sicólogos relacionados con diferentes planteles del rugby local para conocer de qué manera se debe trabajar con los grupos para que continúen motivados, aún sin jugar.

Gonzalo Alonso (ex jugadorde Tucumán Rugby, especializado en Sicología del Deporte)

«La sicología del deporte trabaja la ansiedad, la motivación, el control de presiones, toda la parte mental para estar concentrado en los objetivos del juego. Yo trabajé con José Macome en el plantel de Natación. También hice algunos talleres en Tucumán Rugby».

«Trabajaría la ansiedad y la motivación centrándonos en los objetivos de los entrenamientos porque como van ser períodos prolongados sin actividad, motivando al grupo con objetivos como ventana, con períodos cortos, que puedan medirlos y bajar las exigencias para también manejar la ansiedad, sin juego. Buscar entrenamientos que sean motivadores para los chicos y con objetivos claros»

«¿Qué se puede hacer si no jugamos el fin de semana? Bien, poner objetivos de juego en los entrenamientos como entrenar pases, ponernos a tono físicamente de forma personal -teniendo en cuenta que los clubes estarán cerrados-… La idea es entrenar con objetivos claros para generar motivación a los jugadores».

«Lo ideal es que cada uno maneje los objetivos personales relacionados con los objetivos de grupo. Es un autoconocimiento del deportista, que se ponga ojbetivos claros para luego superarse día a día. La frustración, por ejemplo, viene del ideal que uno espera alcanzar y no lo hace. Hay que manejar metas reales sino viene la frustración».

Pablo Perez Toranzo (sicólogo, trabaja como manager en el plantel de Universitario)

«Supongo que la pregunta aparece en este momento de nuevas restricciones y nos preguntamos: ¿Y ahora? ¿Qué hago con los chicos? ¿Y Todo mi trabajo?… Entiendo que lo primero es comenzar a trabajar con las cabezas de los planteles, sobre todo ante estas situaciones de angustia, de no saber lo que vendrá».

«A partir de ahí y de las experiencias que todos tuvimos el año pasado (entrenamientos virtuales, reuniones por zoom, etc) utilizar las herramientas que están a nuestro alcance para sostener la motivación desde el juego.  En esta oportunidad tuvimos la oportunidad de jugar un poco, situación que colabora y mucho, además creemos que este nuevo parate puede llegar a ser menos largo que el 2020. El parate, al ser amateur, genera también en los chicos más grandes angustias que no vienen necesariamente asociadas al juego, sino que al tener nuevos cierres aparecen las dudas respecto a la estabilidad económica, a la posibilidad de enfermedad dentro del seno familiar, la pérdida de seres queridos, muchas cosas que nos afectan en nuestra vida diaria y son, a priori, más relevantes que el deporte y que sin lugar a dudas se reflejan en él».

«Lo primero es poder establecer un espacio de diálogo con los entrenadores para poder escuchar que les pasa a ellos, que también trabajan, también tienen familiares y que probablemente también tengan más riesgos que los más jóvenes. Esto permitirá comenzar a tramitar esa angustia que cuando desborda, paraliza. Comenzar a establecer espacios para escuchar a los más chicos y armar planes de trabajo realistas, que nos permitan divertirnos hasta tanto podamos retornar a la competencia. El haber tenido la posibilidad de jugar nos permitió ver cosas a trabajar con los diferentes grupos y, en caso de que se pueda retornar a los clubes la semana del 1/6, se irán puliendo. Mientras tanto esta semana se puede utilizar para capitalizar la situación del grupo en general, establecer planes de trabajo que nos permitan cambiar la realidad desde nuestro lugar, centrándonos en lo que sí podemos controlar y no en lo que esta fuera de nuestro alcance».

Germán Soria (sicólogo, encargado de los bloques juveniles de Lince)

«Me sorprendió cuando nos permitieron volver después de la pandemia, cómo fue aumentando el número de chicos en la asistencia a los entrenamientos. Había muchas ganas de los chicos de volver al club, de volver a entrenar y de sentir un poco de eso que durante un año completo no lo tuvimos. Fue muy positivo a comparación de otros años».

«El adolescente, sobre todo en esta etapa juvenil, vivió casi sin reglas: viviendo a dispar con los padres, los hermanos, con un colegio a medias… el volver a ponerlos en parámetros, con reglas, es lo que necesitaban. Es difícil esta etapa del adolescente porque no piensa mucho en la preocupación del futuro justamente por la etapa madurativa que tiene. Su referencia es su grupo de amigos y después vienen sus papás, las autoridades. Es complicado mantenerlo porque no es lo mismo un chico de 15 que de 19».

«Charlamos con los encargados de los otros clubes en cómo hacíamos para mantener ese entusiasmo. Hicimos actividades recreativas que no tenían nada que ver con el juego de rugby como salidas en bicicleta, actividades de trabajo de equipo en remo o corriendo en El Cadillal. Que resuelvan las adversidades con lo que tienen y eso se trabajó para que se una más el bloque. Torneos de fútbol o en el mismo entrenamiento, hacer actividades que se diviertan para que quieran volver».

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