«Tenemos que recuperar la identidad»

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FIRME Y CLARO. El nuevo presidente, Jorge Juárez Chico, es consciente de los cambios que necesita la URT.

Jorge Juárez Chico, el flamante presidente de la Unión de Rugby de Tucumán, en un uno contra uno con Rugby Tucumano. Habló de todo: de cómo fue la elección y su candidatura, el Regional, la realidad de los clubes, la posición de Tucumán frente a la UAR. Imperdible.

Sentados en un bar, frente a la Plaza Urquiza, los temas discurrían sin concesiones mientras los ruidos de escapes libres interrumpían la conversación en la habitual rutina de una tarde tucumana que estaba llegando a su fin.

Dos horas de charla con el nuevo presidente de la Unión de Rugby de Tucumán, sirvió para conocer un poco más a quien dirigirá los destinos deportivos y administrativos de la provincia.

Arrancó como jugador allá por lo años setenta, en Corsarios. Luego pasó a Lince formando parte de su fundación, fue capitán, entrenador y dirigente, hasta que llegó a la presidencia del club de Silvano Bores. Tenía previsto muchas cosas para este, su último año, frente a la CD de Lince. Pero lo sorprendió en la última reunión de presidentes, el convite que le hicieron los demás titulares.

«No fue ninguna elección fraudulenta ni se avasalló ningún estatuto. Se hizo todo dentro de la ley», fue el primer tema ante la consulta y la nota publicada en este medio (Papelón) con respecto a la elección que lo nombró titular de la entidad madre del rugby tucumano.

«En realidad, soy el más veterano de todos los presidentes de clubes y por un acuerdo unánime, me eligieron. Yo no tenía pensado ser candidato. Pero uno de nosotros debía asumir la responsabilidad, ya que así lo fija el estatuto», argumentó mientras explicaba la manera en que sucedieron los hechos.

En la primera reunión, antes de la Asamblea, se presentaron los candidatos (Santiago Taboada y Pablo Garretón) pero nunca llegaron a formalizarlo. Se necesitaba que dos clubes avalen la postulación y que además, presenten por escrito la aceptación de ser candidato. Como esto no sucedió, se pasó a cuarto intermedio pero ahí el estatuto fija que debe elegirse sí o sí el presidente de la Unión.

Surgieron otros nombres pero no se cumplió el requisito anterior (sin consenso) entonces los presidentes resolvieron que, como la Asamblea es soberana, se eligiera a uno de los participantes en la reunión. Se pusieron de acuerdo en el nombre de Juárez Chico y se lo proclamó presidente. Antes de asumir, debía renunciar como titular de Lince. El artículo 18 impide la asunción de un titular de una CD de una entidad afiliada pero no su candidatura.

– Nuestra nota publicada fue, entonces, un error de interpretación. Le pedimos disculpas públicamente…

– Para nada. Creo que todos queremos el bien del rugby y entiendo que esa nota expresó su preocupación para que las cosas se hagan bien.

– ¿Cómo es esto de ser presidente de la URT?

– La verdad que todavía no caigo. De a poco voy empapándome con reuniones y demás. Mi paso por Lince fue una buena experiencia ya que la institución quedó encaminada y creo que a la Unión le falta un ordenamiento. Me habló Carlos Araujo, presidente de la UAR, para felicitarme y quedó más tranquilo.

– ¿Por qué?

– Porque si Tucumán se revela (NR: había una propuesta de volver a un torneo sólo con clubes tucumanos) se arma un verdadero problema a nivel nacional porque somos una Unión fuerte dentro del esquema UAR. Todavía creo que no nos sentamos a conversar con respecto a algunas cuestiones a resolver para Tucumán y la región. Porque necesitamos cambios.

– ¿Qué le falta a nuestra Unión?

– Se fueron dejando de lado cosas que vienen con el rugby. La Unión es de los clubes y tiene una formación piramidal: de ahí el Concejo, la Comisión Directiva, etc. No hay lotes donde cada uno resuelve cosas por separado. Todos tienen que entender que si estamos en esto, lo hacemos por la pasión por el rugby y somos todos colaboradores. Todos son importantes para que funcione la estructura pero hay que respetar las reglas. Para eso están. Hay que ordenar la parte administrativa de la institución, el seguro médico (sin hacerlo engorroso), el campeonato de juveniles, de mayores, el Desarrollo, las comisiones…

– Y ahora tiene un frente de tormenta con los tribunales inferior y superior… (caso Chanchín Contreras)

– Sé que la gente del Tribunal Inferior está un poco molesta porque no se respetó su decisión pero en ese sentido, el Tribunal Superior tiene la última palabra. Se examinó exhaustivamente  el tema y está muy bien fundamentado el fallo por un tribunal que está compuesto por dos jueces como Naro Alonso y Juan Carlos Ghiringhelli. Para mí es cosa juzgada.

– ¿Qué le pasa al rugby tucumano?

– Tenemos que recuperar la identidad. Y no sólo estoy hablando del juego ni del rugby en Tucumán sino de los valores del rugby. El rugby fue, es y será actitud. El rugby nació así cuando Webb Ellis agarró la pelota con la mano y comenzó a correr. Eso es actitud. Más allá de todo lo que suma al aspecto deportivo hoy, creo que tenemos que volver a las fuentes. Tenemos que trabajar en la parte técnica porque si bien tenemos ganado un respeto por la garra y demás, ningún equipo tucumano llega más allá de cuartos de final en un Nacional de Clubes.

Foto 1– ¿Cómo se trabaja esa identidad en los clubes y el seleccionado?

– El problema es que el jugador de rugby tiene como objetivo el Nacional de Clubes y me parece correcto porque es linda la competencia. Pero hay que acompañar los valores y principios del rugby y más del rugby tucumano. El famoso scrum tucumano ya no existe y no va a existir porque cambiaron las reglas. Entonces, la dirigencia, es la que tiene que acompañar estos procesos.

– ¿Qué cosas va a cambiar en la URT?

– No llamemos críticas pero hay cosas que no se hicieron bien, por ejemplo, la poca información hacia los clubes.

– Cómo cuáles…

– En todo… Nos enteramos de cuestiones que llegaban vía UAR que trataban de resolverse en el seno de la URT sin hacernos participar a los clubes. En mi gestión, eso no va a pasar. Vamos a estar todos involucrados. La UAR te pone objetivos anuales y Tucumán no los cumplió. Y eso tiene una multa económica. Uno de esos temas fue el tema BDUAR. Por eso se suspendió un par de semanas el torneo. Eso hay que monitorear.

– ¿Entonces? 

– Tucumán necesita muchas cosas para mejorar y para volver a ser fuerte en todo aspecto. Tenemos que valorar y reforzar la parte institucional. Y la mayoría de los clubes están trabajando bien, con gente joven y pienso que hay futuro. Pero el compromiso es que tenemos que trabajar todos juntos, incluso, en hacer gestiones para recibir apoyo gubernamental que hoy no lo tiene. Tucumán merece tener otra característica en infraestructura y nosotros no tenemos encuentros internacionales, justamente, porque nos falta un estadio.

– Son varios frentes entonces, presidente…

– Vuelvo a lo mismo. Hay que recuperar la identidad, volver a las fuentes. El rugby nos enseñó valores y hay que respetarlos. El objetivo de nuestro deporte es formar jugadores y personas. A los juveniles les digo siempre: «ustedes tienen que ser campeones en su vida, en el estudio, en su trabajo, en su profesión, en su casa»… Si nosotros logramos eso, los éxitos vendrán solos.

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