San Martín, entre la esperanza y la incertidumbre

La dirigencia del club Santo aprovechó el parate generado por la COVID 19 para mejoras en vestuarios, quinchos, iluminación y canchas. La contracara: sin definición deportiva, el plantel se sumerge en un manto de dudas.

El enemigo invisible, el virus Covid-19 que atacó al mundo a principios de este año, fue implacable para los que practican deportes. El rugby, no fue la excepción.

Aún por estas pampas no se pueden retomar con naturalidad la competición y eso repercutió en los clubes.

San Martín RC puso su proa a mejorar las condiciones de infraestructura apenas se conoció que se suspendía la actividad.

«Nos planteamos aprovechar crecer institucionalmente, para que los que vengan al club tengan mejoras en las instalaciones. Ya el año pasado iniciamos las tareas en el quincho, lo terminamos y arrancamos con el proyecto de vestuario, que entró en la última etapa. Eso se hará con la ayuda económica que nos envió la UAR, ya que le soliticamos a la URT que directamente nos den los materiales que necesitamos para finalizar las obras. También estamos trabajando en el riego e iluminación de las canchas, con la colaboración de la CD del club que siempre nos apoyó», dijo Humberto Moise quien forma parte de la dirigencia del rugby.

Moise muestra el nuevo vestuario al que le faltan detalles.

«Creo que el cambio de lugar de las canchas nos favorece. Estamos donde tenemos que estar porque a la par tenemos una disciplina hermana del rugby como es el hockey y así la familia de San Martín comienza a integrarse, puede sentirse cómoda e integrada. Estamos abocados a la tarea de la iluminación en el estacionamiento», añadió.

«En cuanto al plantel teníamos muchas expetativas porque vimos mejoras el año pasado y por eso sumamos al staff, que tiene al frente al Abuela Sánchez, al sicólogo Francisco Rivas y tuvimos buen número de juveniles, lo que nos llevó a pedir jugar en la zona campeonato. Pero este parate nos truncó todos los planes y estábamos viendo los frutos de estos 11 años que llevamos aquí en el Complejo, sumando más de 200 socios. Si Dios quiere, tendremos el quincho terminado para el año que viene para así recibir a todos los que nos visitan de la mejor manera», aseguró.

«Al no haber un objetivo deportivo definido, muchos dejaron de venir al club» (Matías González, tercera línea y capitán)

Lo que al comienzo parecía algo pasajero, que terminaba pronto, se transformó en una pesadilla para todos los planteles, algo que al capitán Matías González le preocupa bastante.

«Iniciamos el año con un buen número, entrenando cerca de 50 jugadores. En diciembre nos planteamos como objetivo tomar con seriedad la pre temporada y eso se notó en los partidos que jugamos, con un mejor rendimiento en lo físico y en lo rugbístico. Pero a medida que fueron pasando los días y extendiendo la cuarentena, fue disminuyendo la cantidad de jugadores que entrenaban. Al no haber un objetivo deportivo definido, ya sea un partido o una fecha próxima de inicio de torneo, muchos dejaron de venir al club por temor de contagiar un familiar. Noto que el grupo está más afectado sicológicamente que en los físico. Estoy conectado con los juadores, hablo constantemente con ellos y me preocupa cómo será el retorno, cuando nos toque volver entrenar para encarar un torneo», dice el tercera línea de 32 años.

«Es una pena porque habíamos avanzado mucho desde lo rugbístico. Hay que tener en cuenta que el 50% del grupo que juega en el plantel superior, no hizo infantiles. Muchos tienen su primera experiencia en el rugby. En el Desarrollo, es básico el conocimiento de rugby que el jugador debe tener y por eso fue que notamos mejoras en los amistosos, como el posicionamiento dentro de la cancha, por ejemplo. Es duro lo que se viene. No sé cómo lo tomará el grupo porque son amateur y tenemos varios jugadores que estudian, trabajan o están en edad de dejar el equipo. Este año puede ser determinante para muchas cosas», advirtió.

«Tenemos diagramado un trabajo con el PF y la Abuela Sánchez cuando se de el momento del regreso, para que cada uno se encuadre dentro del nivel que tiene que entrenar, motivar al compañero que le está costando regresar al entrenamiento así no perdemos el objetivo que nos trazamos a principio de año», finalizó.

Relacionados