Rita Cazorla y el legado de la gran capitana

La Bebé, como la conocen en el cub Cardenales y en todo el país, se despidió del juego reducido con el seleccionado tucumano en el Seven de la República. Quizás no fue el final soñado porque el título se fue a Buenos Aires pero tampoco imaginó que sus compañeras le tendrían preparada tamaña sorpresa.

«¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán! Levántate y escucha las campanas;
levántate —por ti la enseña ondea— por ti suena el clarín;
por ti son las guirnaldas y festones —por ti se apiñan gentes en la orilla;
por ti claman, la inquieta masa a ti se vuelve ansiosa…
» (poema de Walt Whitman)

Rita Cazorla nunca imaginó este final. Venía masticando y madurando el retiro del juego de Seven durante este año, un juego que le dio muchas satisfacciones desde lo humano y deportivo.

Eligió retirarse en la V Edición del Seven de la República pero no siempre las cosas salen como uno las planea. Tucumán y su amada camiseta Naranja estaban otra vez en la final, como hace dos años ante el mismo rival, aunque esta vez el destino le fue esquivo. Tanto las juveniles como las mayores perdieron con Misiones y Buenos Aires respectivamente y ambos planteles fueron subcampeonas del torneo que cierra la temporada rugbística a nivel nacional.

Sin obstante el trago amargo, Rita tuvo su regalo en forma de respeuesta y devolución por todo lo que ella dejó en el tiempo que vistió la camiseta de su club, Cardenales, del seleccionado tucumano y del seleccionado nacional. La primera vez fue en 2006, con las Huarmi y la última, con La Naranja, en noviembre de 2021.

Emociones a flor de piel

El juego de emociones comenzó mucho antes. Sus amigas de Huarmi Cardenales comenzaron a preparar el viaje a Paraná tras enterarse que allí jugaría su último partido. Pero cuando vio lo que ellas habían hecho, no pudo controlar las lágrimas.

«El mayor impacto emocional fue ver la bandera. Increíble! Yo sabía que iban y las estaba ayudando con el tema de hospedaje pero lo de la bandera… fue un montón. Ver a mis amigas, mis compañeras, mis hermanas del club ahí, que empezaron conmigo en Cardenales, fue muy emotivo. Sentirme acompañada no solo desde adentro de la cancha sino también desde afuera habla de las cosas lindas que tiene el rugby… de esa amistad, esa hermandad que es para siempre«, aseguró la jugadora que cosechó varios títulos en su carrera.

La bandera con la que sus amigas homenajearon a Rita Cazorla en su último Seven.

Cinco de sus amigas se subieron al auto y manejaron los 800 km que separan Tucumán de Paraná para acompañar a su capitana sin dudarlo. Fue, sin dudas, el mejor cierre para una carrera que no solo cosechó logros deportivos sino los más importantes: el respeto y amistad de compañeras y rivales.

Para Luciana Travesi, compañera de Cardenales y una de las que viajó a Paraná, «es una las jugadoras más completas de la Argentina! Y lo que ella transmite, tan sólo con su presencia dentro de una cancha, es tremendo. No sentí lo mismo con otra jugadora! Agradezco haber compartido con ella mis años de rugby!

Patricia Moa, la conductora designada para el viaje a Entre Ríos, dijo que «para mí todo lo que es, lo engloba la palabra ADMIRACIÓN Y para el grupo es Guía, Líder, Unión, Pasión, Dedicación«.

Belén Maroni, Huarmi de la nueva camada, siente «una profunda admiración. Significa la seguridad, el no abandonar y el que todo, absolutamen todo, se puede. Es la convicción en persona, es el puerto donde sabes que llegas o llegas. Es la unión confianza y tranquilidad. Ella es nuestra guía y estrella en pocas palabras, quien nos endereza y nos corrije… la mamá Pato con sus Patitos… ja ja ja!»

Valeria Groy, quien también viajó en auto a sufrir y gozar la despedida, «es un orgullo enorme nuestra Gran capitana, excelente persona que ama este deporte con alma y vida…dichosos los ojos que la vieron jugar!!!

Pato Moa, Belén, Agos, Rita, Valeria, Giuli, Lu y Azul. Purpuradas en Paraná.

No sólo dejó huellas en esas compañeras de un largo viaje, sino que despertó la ilusión y el compromiso en nuevas generaciones como en Azul Medina, que con sólo 18 años define que ella es todo lo que quiero ser, mi guía, la que me marca el camino«. En Giuliana Agüero, otras de las juveniles de Cardenales, dijo que «para mí significa mucho. Es un ejemplo».

Para Silvana ‘Yuyín’ Castro, quien fue la PF del grupo en Paraná y es una de las pioneras junto a Rita del resurgimiento del rugby femenino en Tucumán, «es mi capitana del corazón… Sólo palabras de orgullo, admiración y agradecimiento de haber podido conocerla, ser su amiga y compartir una cancha con ella. Siento que no hay persona que me transmita tantos valores juntos, fuera y dentro de la cancha mucho más. No cambiaria ni un minuto vivido con ella y agradezco a la vida de haberla puesto en mi camino«.

Y así podemos seguir. Rita cosecha hoy todo lo que sembró. «Rita es humildad, compromiso, pasión, sacrificio. Para el grupo es motor, empuje, garra. Para la vida es inmensidad, valor. Rita significa amor, amistad, seguridad, felicidad«, nos dijo Camila Alvarez Costas.

Para Fátima Juárez, es «la mejor de todas!! Siento una gran admiración!! Bebé es una persona con gran capacidad de transmitir y enseñar!! Rita significa CORAZÓN, PASIÓN, GARRA, SACRIFICIO, MAGIAPara el grupo es indispensable, es el corazón del equipo, es la punta de lanza que nos lleva y muestra cuál es el camino. Es la que lucha por el equipo todos los días de su vida sin importar con quién sea y nos defiende siempre!

En medio del estudio para rendir sus amterias finales, Agostina Campos Ruiz se hizo un momento para responder sobre la capitana… pero se tomó su tiempo. «Rita es tan importante para mí que no puedo responderlo así nomás porque significa todo. La conozco antes de ser compañera de club y ya me transmitía algo. Desde que fui muy chica me guió en todo el camino, siempre fue referente aún sin ser compañera de club. Y cuando entré a Cardenales, a jugar con ella, al estar a su lado me dí cuenta la dimensión de su persona. No podía creer que fuera una persona tan tranquila fuera de la cancha y adentro, una bestia con tremendas cualidades para jugar. Líder, como pocas. Para mí no hace falta ni que hable y lidera igual. Lo pude comprobar ahora en Paraná, que todo lo que me transmite a mí, hizo lo mismo con todo el rugby de Tucumán. Es increíble como las chicas la quieren, la admiran y todas quieren ser como ella, por el amor y esa pasión que tienen por el rugby que es inigualable».

«Rita es entrega, constancia, amor a la camiseta. Es mi ídola para siempre y siempre se lo dije. Ejemplo para muchas, un privilegio tenerla del mismo lado de la cancha. Es respeto y disciplina, es mi gran capitana ❤️» dice Flor Romero, otra de las jugadoras Purpuradas.

«Me enteré por las redes que no va a estar más en el Seven«, dijo Isabel Fontanarrosa, jugadora que ahora se desempeña como apertura de Club de Rugby Arquitectura Técnica (CRAT), de La Coruña, en Galicia, uno de los ocho equipos que compiten en la División de Honor, la máxima categoría del rugby femenino de España. Isa construyó su vida deportiva a la par de la capitana. «Ahora va a poder demostrar todo lo que sabe en el seleccionado de XV y seguro tendrá más tiempo en el club. Ojalá pueda volver a compartir con ella más experiencias. Vivimos momentos históricos, las dos, desde el crecimiento del desarrollo del rugby local, regional, del seleccionado nacional, viajes por el país, por el mundo. La verdad que ver que deja la Naranja en el seven es ver cómo se cierran etapas del rugby, a nivel deportivo y de nuestra propia historia. Seguro que hay mucho para agradecer, para recordar pero siempre deseándole que haga lo que haga, que le vaya bien y siga creciendo. Aún queda muchísimo. Seguro que no es una despedida sino un cambio de roles y un pasito más hacia adelante» relató emocionada desde su casa en España.

2009: el grupo de Huarmis que revivió el fuego del rugby femenino.

Pero no todo quedó en el ámbito del club de Silvano Bores al 400 porque su legado trascendió ciudades.

Para Flor Opi Moreno, jugadora de Aguará Guazú de Aguilares, y compañera del seleccionado provincial y nacional, «Rita significó muchas cosas para mí. Un ejemplo a seguir siempre, primero por lo jugadora que es y después porque lo que genera dentro y fuera de la cancha. Una Líder por donde la veas! Ella me alentó a seguir en todo momento y eso no lo olvido nunca. Es la jugadora a imitar y espero llegar a ser en algún momento un poquitito de lo que es ella. La voy a extrañar mucho y va a ser difícil no tenerla al lado! Pero estoy segura que nos va a acompañar en cada partido desde donde toque! Dejo una huella muy grande y estoy segura que quedó en la historia del rugby femenino de Tucumán. Para mi siempre va a ser nuestra gran capitana!», aseguró.

Nos vamos un poquito más al sur de Tucumán. Desde Alberdi RC viene el recuerdo y el respeto de Andrea Moreno, también jugadora de La Naranja y Yaguareté.

Para ella, Rita «fue una guía de cómo debíamos ser y hacer. Nos enseñó que no había límites si realmente amábamos el rugby, demostró con hechos constantemente lo que es ser una rugbier. Jamás se quejó, jamás bajó los brazos, jamás puso excusas… siempre era la primera en estar, en responder, en llegar a los entrenamientos. Ella se daba cuenta de cosas que nosotras no… desde su experiencia nos brindó todo lo que necesitábamos para ser campeonas, subcampeonas, pero no solo en la cancha y eso es algo que nos marcó. Nuestras acciones nos definen. A ella sin duda la capitanía le pertenecía. No había dudas, ni siquiera había que nombrarla o tenían tenían decirlo, es un lugar que se lo ganó por su forma de ser y por lo que da. Ella hablaba y podía cambiar el resultado de un partido, literalmente. Le tenemos un respeto único. Me quedo con el ejemplo de persona. La admiro muchísimo«, señaló y agregó que «nos trasmitió muchas cosas buenas, valores que nos vamos a llevar para siempre. Creo que el amor con el que vivió y seguirá viviendo este deporte no lo tiene cualquiera y eso es lo que la hace especial. Ella sabe que dejó una huella importante que no se borrará, la vamos a tener presente siempre y, como sabemos que a ella le gustaría, dejando la vida por nuestros clubes y nuestro Tucumán. También sabemos que estará cerquita y apoyando desde donde toque. Eso nos tranquiliza, la vamos a necesitar siempre. Hizo una carrera impecable, la felicito y la admiro. Creo que todas queremos ser un poquito como ella«, finalizó.

Del mismo equipo alberdiano pero con sus juveniles años, Angela Juárez dijo que es «la primera vez que me toca compartir una de estas experiencias y con una gran referente como Rita. Ella transmite tantas cosas positivas y llevó al equipo de una manera extraordinaria. Para mi es una persona y jugadora admirable«, sintentizó.

Pero no sólo plantó buena semilla en la provincia sino también en otras latitudes. Gisela Acuña, una de las que más luchó para que el rugby femenino sea reconocido a nival nacional desde su Cha Roga, en Santa Fe, le dedicó unas palabras a Rita. «La conocí cuando compartimos selección en el 2008, primer sudamericano para las dos en Uruguay. Una persona increíble con una fortaleza realmente digna de aplaudir. Luego, nos enfrentamos con nuestros clubes y siempre con lealtad al juego. Una rugbier intachable dentro y fuera del campo de juego. Para mí fue un honor conocerla, admirarla y habernos encontrado en nuestra historia del rugby por mujeres. Salud Rita por tu trayectoria, tus logros, tu inmenso amor a huarminales y por haberme permitido aprender del juego en toda su esencia», destacó.

Guadalupe Delgado, a la derecha de Rita Cazorla, en la convocatoria del seleccionado nacional en 2013.

Guadalupe Delgado, jugadora de Católica de Salta, soltó un «Uuufff..!! Qué decirte de Rita!!» cuando se le consultó por la jugadora tucumana. «Tuve la dicha de poder compartir cancha con el seleccionado y también el sentimiento de llevar la camiseta de su club. Es una hermosa y gran persona. Una crack, dentro y fuera de la cancha. No hay manera de pasarla mal ni aburrirse con ella… jajaja (NdR: seguro se acordó de alguna anécdota). Se retira del seven pero seguro va a seguir aportando para que este deporte siga creciendo desde el lugar que le toque estar. Le deseo lo mejor, siempre, para todo lo que se proponga hacer. Aplausos y mis respetos para una grande como ella«.

Rita Cazorla dejó el Seven pero no el rugby. Lo lleva en sus venas, lo transpira en su piel y porque, como una verdadera Huarmi, seguirá hasta que el silbato pite el final.