Regional del NOA: se juega con tucumanos y se viene un durísimo torneo

La CD de la Unión de Rugby de Tucumán resolvió integrar el regional, jugando 20 fechas sin descanso a partir del 21 de marzo. Una apuesta que puede tener resultados negativos.

Finalmente hay Regional del NOA con equipos tucumanos. En reunión de Comisión Directiva, la Unión de Rugby de Tucumán resolvió integrar uno de los torneos más longevos pero a costa, quizá, de perder mucho más de lo que iba a ganar. Lo que debería celebrarse como un gran acontecimiento se transformó en una seria discusión interna en la CD de la URT, ya que el calendario se pautó a 20 fechas, sin descanso, para terminar el torneo el 1 de agosto, una fecha antes del comienzo del Torneo del Interior como pretendía la Unión Argentina de Rugby.

La fuerte discusión en el seno dirigencial tuvo su eje, justamente, en el calendario. Se había elevado a la UAR ,con bastante antelación, un bosquejo de torneo que contemplaba finalizarlo en setiembre o a mediados de agosto. ¿El motivo? La tremenda deserción de jugadores (muchos no terminaron de pagar el último trimestre) hacia otras disciplinas como el mountain bike, entrenamiento funcional y, en especial, el fútbol, por falta de motivación en el rugby. Pero no hubo una respuesta seria y concreta de parte de la institución nacional.

Para muestra, basta un botón

La URT inscribió en la BDUAR a 1800 jugadores para jugar en planteles superiores. El año pasado, el campeonato finalizó en Julio y provocó que muchos de ellos eligieran otro deporte para competir. De ahí que se propusiera terminar el Regional en fechas posteriores, teniendo en cuenta que este 2020 los equipos iban a tener clásicos y finales todos los fines de semana. Un torneo durísimo.

Para ser más concreto: el año pasado, uno de los clubes tucumanos contaba con 140 jugadores disponibles para el plantel superior. Este año tuvo una baja considerable: tiene sólo 80. El resto está inscripto en un torneo de fútbol que ya se llevó a más de 250 jugadores. Entre ellos a algunos que jugaron en Pumitas o Argentina XV y hasta formaron parte de la definición del torneo el año pasado.

Y no es un problema de Tucumán solamente: en Salta pasa lo mismo y en Córdoba, también. Sin embargo en la UAR se definen cosas a contramano.

Justamente de la deserción de jugadores hablaba el presidente de la URT, Marcelo Corbalán Costilla, en la entrevista que le hicieron por ESPN, en su programa Scrum del domingo al mediodía. Del Comité Regional, casi, no dijo nada.

Todo este calendario, super ajustado, para poder participar de un torneo nacional que sólo hará lugar a los 7 primeros clasificados (3 al TDIA y 4 al TDIB). Y no todos lograrán llegar al Nacional de Clubes, donde la URBA recién se suma en los últimos partidos: semifinal y final. Es más, en el TDIB se jugará una fecha nivelatoria (así se llama) que es eliminatoria. Esto es: si perdés, chau TDIB.

La deserción en el rugby es tremenda. El año pasado, de los 1800 inscriptos para jugar en planteles superiores, el fútbol se llevó a más de 250 jugadores . El 80%, pertenecía a un sólo club.

Entonces: cuál fue la apuesta para jugar este Super 10, con un tremendo desgaste desde lo físico, para llegar fusilados al TDI que solamente contempla a -con suerte- 175 jugadores hasta setiembre?

Sin contar, por supuesto, que todo puede cambiar el año entrante y, en lugar de tener un equipo salteño y un santiagueño, se sumen dos equipos más de las provincias que tuvieron en vilo el Regional por el famoso Comité Regional que no se había formado. Un bluff que sacó la UAR para desviar el verdadero foco de reclamo de la URT que era el calendario.

En definitiva: hay Regional con tucumanos, salteños y santiagueños. Pero el debate es mucho más profundo porque estamos ante un alarmante estado de deserción en los planteles superiores. Y mientras no se arme una estructura a la altura de las circunstancias, el rugby tucumano que supo de glorias pasadas, solamente juntará telarañas en las fotos de los recuerdos.

A partir de setiembre, los clubes serán instituciones fantasmas sin actividad. Y sin buenas referencias, los jóvenes no tendrán buenos ejemplos a seguir. El rugby de base, el que orgullosamente llamamos amateur, entrará en una lenta agonía.

Relacionados