«Quiero traerme el premio mayor»

El pilar de Lince está al 100% para el Mundial.

Ramón Gonzáles , pilar de Lince, superó una seria lesión en su hombro y sueña con que este sea el Mundial para Los Pumitas.

Arrancó a los 12 años en la Silvano Bores al 800. Algunos de sus entrenadores le vieron condiciones y lo moldearon para ser lo que hoy es: una realidad que trabaja para llegar lejos.

Y aunque no jugó en Primera aún (sólo lo hizo en Intermedia) tiene todas las condiciones para hacerse un lugar en un primera línea que no está fácil. «Están Juan Avila, Emiliano Coria, Damián Arias, Ulises Albertus, el mellizo González…mmm,  no es nada fácil hacerse un lugar ahí,… ja, ja, ja», decía a Rugby Tucumano el fornido lincero que terminó la concentración con Los Pumitas y que ya prepara las valijas para irse a Sudáfrica la semana próxima.

Una subluxación de hombro lo tuvo a maltraer en el 2011. Cada golpe fuerte, le sacaba el hombro de lugar. A fines del año pasado tenía que tomar una decisión que podía complicarle su futuro. Si se operaba, quizás no llegaba al Mundial de Los Pumitas. Si no lo hacía, podría no seguir jugando al rugby. Y decidió operarse. «No quiero dejar de jugar al rugby. Fue una decisión difícil pero ya no daba más lesión. Esto comenzó el año pasado con una lesión que venía arrastrando y en la final del último Argentino (M19) no daba más. Ya habíamos hablado con el médico que me tenía que operar. Me operó el 5 de diciembre y los tiempos estaban muy ajustados. Si llegaba, lo hacía muy justo. Le puse toda la cabeza, entrenando, haciendo todo lo que me pedían y poniendo todo de mí. Gracias a Dios, llegamos».

«Lo que más temía era no llegar. Gracias a Dios me siento bien. Esta es la primera cocentración que tengo depués de la lesión. Participé en la de Salta pero estaba de sparring y esta es la primera como integrante de la lista. Me sentí muy bien. Arranqué con un poco de temor pero a medida que pasaban los días, mi compañeros y el cuerpo técnico me dieron la seguridad que necesitaba y terminé de la mejor manera y con la suficiente confianza para llegar a pleno al Mundial», explicó.

¿Qué dice en casa? Todos contentos. «La familia, los amigos, en el club están todos, felices con esta convocatoria. Yo más por poder representarlos a ellos», señala con orgullo.

Ya falta poco. «Si dios y la Virgen quiere, la próxima semana», nos dice ansioso al hablar del viaje.

Ya cumplió un sueño. Estar con Los Pumitas. ¿Ahora? «Sólo falta entrar a la cancha y escuchar el himno».

¿Y nada más? «No, quiero más. Quiero traer el premio mayor  cuando vuelva de Sudáfrica. Y por sobre todo la experiencia, que es inolvidable. Cada mundial es único y tiene diferentes cosas. El año pasado fue diferente porque venía bien, sin lesiones. Este lo viví más intensamente.  Y por eso quiero el premio mayor», dejó la promesa.

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