Primera goleada del Mundial por los dueños de casa

Nueva Zelanda derrotó a Japón por 83 a 7 y sumó su segunda victoria. El partido, válido por el Grupo A, se disputó en Waikato Stadium de Hamilton y fue arbitrado por el galés, Nigel Owens.

En los primeros minutos del partido, el equipo anfitrión se adelantó en el terreno rival con un juego desplegado combinando forwards y tres cuartos. Tras un ruck robado cerca de las 22 yardas, Victor Vito quebró la línea de ventaja y la ofensiva terminó con un try en la punta izquierda anotado por Conrad Smith.

Este fue solo el presagio del estilo que iban a imprimir los All Blacks a lo largo del partido: forwards limpiando rápido las pelotas, una línea muy profunda intercalada con la tercera línea y una ajustada definición en las puntas.

Japón intentó reaccionar pero sus tibios embates fueron bien neutralizados por la férrea defensa neozelandesa. El cuadro nipón jugó muy plano y chocó una y otra vez contra la pared negra. Solo la frescura y la dinámica que le imprimía su medio scrum, Atsushi Hiwasa, y la creatividad de su apertura, Murray Williams, le dieron un poco de esperanza a los asiáticos.

Las diferencias físicas y técnicas se acentuaron cada vez que atacaron los hombres de negro. La tarea de Ma’a Nonu merece un párrafo aparte ya que en todas sus participaciones con la ovalada en la mano, lastimó a pura potencia y desequilibrio.

Siempre que Nueva Zelanda atacó, se volvió con puntos mostrando una gran contundencia. A los 30 minutos, el capitán Keven Mealamu, se puso el disfraz de wing y marcó el cuarto try para asegurar el punto bonus. Los dirigidos por Graham Henry nunca bajaron la intensidad y los tres cuartos continuaron floreándose cada vez que cruzaron mitad de cancha.

Los Brave Blossoms quedaron rendidos ante los pies de los locales y poco pudieron hacer para evitar los seis tries que les marcaron en la etapa inicial.

Convincente

El departamento creativo de los All Blacks funcionó a la perfección y el equipo se movió al ritmo de los medios. Andy Ellis y Colin Slade se entendieron a la perfección y distribuyeron el juego con eficacia. El apertura mostró presencia y categoría dejando en claro que no le pesó la responsabilidad de reemplazar a Dan Carter.

Nueva Zelanda potenció sus atributos ante un adversario que nunca encontró su lugar en la cancha. El entrenador local movió el banco en el complemento y el ingreso de Sonny Bill Williams, de wing, contribuyó para que la superioridad se agudice. El respeto a su rival lo demostró ya que nunca desaceleró la marcha e intentó sacarle el jugo a cada ataque. Aparecían Richard Kahui, Nonu o algún forward que esperaba para definir la jugada en la punta. Todos participaron en varias jugadas colectivas llenas de continuidad, dinámica y precisión.

Japón tuvo su minuto de gloria cuando el wing, Hirotoki Onozawa, interceptó un pase y anotó debajo de los palos. El XV de John Kirwan cruzó muy poco la mitad de de la cancha y mostró serios desacoples defensivos.

S.B. Williams, que apoyó en dos oportunidades, realizó una de las mejores jugadas de la noche y a puro amague, le sirvió en bandeja el try a Nonu. Los All Blacks jugaron los 80 minutos manteniendo el ritmo y lograron una victoria que no deja dudas con 13 tries marcados.

Con dos encuentros jugados, Nueva Zelanda lidera la tabla del Grupo A con 10 puntos. El próximo partido lo disputará el sábado 24 de septiembre, cuando enfrente a Francia, en el Eden Park de Auckland. Japón aún no sumó unidades y se medirá con Tonga, el miércoles 21, en Whangarei.

Fuente: IRB