Nos ganaron en todo

La derrota de 14 días atrás caló muy profundo en las huestes de los All Blacks, a punto tal que decidieron tomarse revancha, sin dejar detalles sueltos. El premio para ello fue este 38 a 0 que terminó siendo humillante.

Los All Blacks fueron humillado por la derrota que le infringieron los argentinos hace dos semanas y quería su vendetta. por eso salieron a buscar el triunfo desde el inicio mismo de las acciones, no sólo para ganar el partido, sino para borrar del campo de juego a Los Pumas.

Metieron mucha presión, pero durante la semana misma, con las declaraciones de Iam Foster: “Seamos realistas. Si un jugador del equipo rival te golpea en la cabeza con la intención de provocarte, no es realmente un fastidio, ¿verdad? Esa es solo una táctica de ellos»…»Los jugadores se están frustrando con algunas de las acciones con las que la gente se está saliendo con la suya. Hemos vuelto a los malos tiempos en los que el único jugador que ven los árbitros es el que toma represalias y no soy un gran fanático de eso, porque las personas que están inician ese tipo de situación se están saliendo con la suya”.

Y arrancaron el partido con la ofrenda del Haka a Diego Maradona, y ya con eso, se adueñaron hasta del efecto emocional del encuentro. Al Head coach argentino no se lo ocurrió.

En el juego, la idea fue jugar en territorio argentino y la presión fue en lo más profundo de la defensa argentina. con variantes en el ataque, moviendo la pelota de lado a lado y la utilización inteligente del pie para no permitir a los Pumas tener iniciativas.

Los dirigidos por Ledesma y compañía, defendieron muy bien y eso no permitió que la diferencia en el juego yen el dominio territorial no se plasmara en el marcador. pero defender 40 minutos desgasta y tarde o temprano la diferencia se concretaría.

Los Pumas bien en defensa, mal en el manejo de la pelota, eso le daba el control de las acciones y de la ovalada a los All Blacks. El 10 a 0 de diferencia en el marcador, no reflejaba lo sucedido en el rectángulo verde de juego.

En el segundo tiempo, los Pumas intentaron plantarse en territorio Kiwi; pero las continuas fallas en el control de la pelota, los ponía a retroceso.

El constante y buen manejo del pie por parte de los All Blacks, generó espacios y a su vez desgaste en el quince nacional. Los números se acomodaron a la realidad y la revancha se transformaba en paliza.

Para colme de males, los cambios no surtieron el efecto, sino que agregaron imperfecciones, pues dos tries del rival fueron cedidos gentilmente por errores graves de manejo de manos.

Los All Blacks consumaron la revancha, ganándonos en todo. Dentro y fuera de la cancha, en el juego, en el dominio territorial y hasta en el homenaje al más grande futbolista de todos los tiempos, «Diego Armando Maradona»