«No me lo esperaba»

Matías Orlando, el centro de HuirapucaJugador Revelación de la URT, tuvo un mano a mano con Rugby Tucumano en lo que fue un año excelente en lo deportivo para ‘Tostao’.

Bajo la intensa lluvia matinal, está parado puntual a las puertas del bar Towers esperando la llegada de quien haría la nota.

Luego del húmedo saludo comenzamos a deshilvanar la historia de quien es, para este 2011, el elegido como Jugador Revelación por parte de la URT.

«Desde chico mi viejo (el CPN Gabriel Orlando) que fue jugador de Huirapuca me llevaba siempre al club y desde chiquito lo seguía a todos lados. A los 3 años juego mi primer partido unos minutitos en la M6 y paré a los 12 años cuando me dediqué a jugar al tenis con mis primos. Ahí me dí cuenta que el tenis no era lo mío aunque me ayudó mucho en la superación individual y volví a jugar al rugby al año siguiente y no paré más”, arranca su historia individual como sus arrestos profundos cuando rompe la defensa.

Piensa con tranquilidad las palabras que dice. Pocos son los tics que tiene que acomodar ante el entrevistado y en sus ojos y su boca, se ilumina siempre una sonrisa cuando cierra una frase.

– Por qué volviste al rugby…

– Me faltaba el equipo, estaba muy acostumbrado.

– Y cómo siguió la historia…

– En la M15 nos fue bien. Ahí tuvimos varios referentes como Javier Belloto, Hugo Dande, Blas Acosta que era el que llevaba todo adelante y nos dio una mano mi viejo también; en la M16 y 17 alternamos buenas con malas y en la M19 juego poco porque subo al plantel superior.

– ¿Cómo fue la invitación?

– Estaba jugando ante Lawn Tennis y Alejandro Molinuevo, que era el entrenador de la Primera, le dice a Tristán, mi entrenador, que me saque porque al otro día me iba a necesitar para Primera. Jugué 20 minutos ante Gimnasia y Tiro de Salta en Aguilares, porque la cancha nuestra estaba suspendida. Y de ahí comencé a entrenar con el plantel superior y en esa semana se lesionaron unos centros y entré de titular ante Cardenales. Eso fue en el 2009. Yo había salido campeón con Tucumán en Córdoba ante Buenos Aires en la M18.

– Y qué año tuvieron en el 2010…

– Sí, muy bueno. Me sentía mucho mejor en el plantel superior y seguro, porque jugaba con Tristán Molinuevo y con Chuky Faralle; volvió Hugo Dande también y Javier Belloto. Me convocaron al seleccionado M19 aunque no tuvimos un buen Argentino y con el club fuimos subcampeones.

– ¿Y este año fue el mejor?

– Este año fue muy bueno deportivamente. Excelente. Me tocó jugar el Mundial M20 en Italia. Me acuerdo que el entrenador Matías Albina nos decía que cada cosa que hagamos tratemos de disfrutarla al máximo porque a esta edad se hace todo con mucha intensidad. El torneo fue difícil. Gales fue un mal partido, después ganamos tres partidos, el último contra Escocia, durísimo, que salió 15 a 14 y contra Nueva Zelanda hicimos un gran partido pero ellos eran superiores.

– Pero en el club las cosas no andaban bien…

– En Huirapuca había problemas que afectaron al plantel y a todo el club. Espero que ahora se mejore todo porque en el Torneo del Interior nos terminamos de unir y aunque perdimos en semifinales con CRAI de Santa Fe, nos dimos cuenta que mejoramos mucho con respecto al Anual. Este año debutaron varios chicos y todos somos jóvenes: Augusto Miranda, Macario Villaluenga, Santiago Rocchia, Isaías Montoya, Lisandro Faralle, Lucas Bellloto.… Todos tenemos entre 20 y 23 años. Hay futuro.

– ¿Qué significa para vos esta distinción de la URT?

– Me pone contento y es muy importante porque te hace pensar que el trabajo que uno viene haciendo es bueno, que vamos por buen camino. Es muy gratificante que te reconozcan de esta forma. La verad, no me lo esperaba.

– ¿Por qué?

– Porque este año en Tucumán ví muy buenos jugadores y le pudo tocar a cualquiera como Javier Rojas, de Uni, que debutó en Primera y lo hizo muy bien; Nicolás Proto (Lawn Tennis), que tuvo uno de sus mejores años y además fue campeón con su club el año que debuta, por ejemplo. O Martín Arregui (también de Uni), que también jugó muy bien y el primer partido que juega con Huira, lo gana él.

– ¿Qué es Huirapuca para vos?

– Huira es mi segunda casa. De los 20 años que tengo, 18 lo pasé en el club. Para mí es todo, tengo mis mejores amigos, personas que me representan mucho están ahí… Muchos de mis amigos son con los que juego ahora en Primera lo que me pone más contento, sabiendo que hice un proceso de infantiles y juveniles y poder llegar a Primera con ellos. Eso no lo hacen muchos porque hay camadas que se mezclan. Espero que el año que viene nos vaya mejor.

– Casi te venís con el título del Seven de la República bajo el brazo…

– Sí, jugamos muy bien pero en la final estábamos cansados porque tuvimos una semi muy dura ante Córdoba. Creo que nos faltó eso de sentirnos más equipo porque sin dudas los jugadores que fuimos eran los mejores. Contamos con Dino Cáceres que tiene una experiencia tremenda con el Seven, lo mismo Chuky Faralle pero nos faltó un poco de físico al último. Dejamos todo en la final pero no alcanzó. ¿La vuelta? Sí, se portaron bien los salteños que venían tan cansados como nosotros. Nos conocemos, somos amigos. Igual, si querían festejar, los teníamos que respetar porque ellos eran los campeones. Si hubiera sido al revés, creo que hubiera pasado lo mismo. Quizás el año que viene se nos dé.

El deseo también parte de lo personal. Es que este año no fue el de los mejores para la familia Orlando.

“Sí, tuve un pérdida importante. Estamos mejor pero son… (se emociona). Lo tomé como un partido de rugby que lo puedo ganar y estamos ahí, luchando. La vieja era muy importante. No la tenemos pero seguro que desde allá nos está dando fuerzas”, recuerda con cariño y con dolor. Es el único momento en que una sombra le tiñe de tristeza su mirada.

Pero siempre hay desafíos. El rugby enseña a encararlos de una forma única. «A la semana ya estaba jugando para el club. Uno no puede dejar de hacer lo que le gusta. Y estoy seguro que a mi vieja le hubiera gustado», dice para retomar el hilo de su vida.

“Estoy estudiando agronomía, tengo que recursar un par de materias de segundo y estoy a punto de rendir un final. Este año tuve un paréntesis por el Mundial pero mi primo que va más adelantado que yo, con quien empezamos la carrera, me ayuda bastante. Elegí agronomía por lo que lo veía a mi abuelo que le gusta el campo y creo que eso me tiró un poco a elegir la carrera” agrega aunque sabe que su futuro puede ser también de un profesional del rugby.

“Ahora me queda ponerme a punto físicamente, demostrar que estoy en nivel y luchar por un lugar en la Vodacom. Es un gran desafío y pienso que los 13 tucumanos estamos en condiciones de ganarse un lugar, entrenando y ayudándonos unos a otros para estar en el plantel” asegura y abre la puerta de la esperanza de un futuro mejor. Un futuro que seguro será distinto porque a pesar de los sinsabores, sigue mirando hacia adelante, poniéndose objetivos y desafíos cortos. Como el rugby le enseñó.