No es tan fácil

El tucumano Lucas Noguera Paz cambió muchas cosas para seguir con los Jaguares. (Foto: UAR)

El tucumano Lucas Noguera Paz cambió muchas cosas para seguir con los Jaguares. (Foto: UAR)

Los jugadores de los Jaguares que no son de Buenos Aires, tuvieron que mudarse a la Gran Ciudad para realizar la pre temporada y comenzar en poco más de un mes, el Super Rugby. Los cambios que tuvieron que hacer  Lucas Noguera Paz, Matías Alemanno y Rodrigo Báez.

BUENOS AIRES– Más allá de los verdaderos problemas, dicen que las mudanzas son unas de las situaciones más estresantes que puede afrontar una persona. Y si encima uno está realizando paralelamente una durísima pretemporada para encarar una competencia exigente como el Super Rugby ni nos imaginemos los coletazos que puede traer.

Sin embargo, para Lucas Noguera Paz, Matías Alemanno y Rodrigo Báez, algunos de los muchos jugadores de Jaguares del interior que se vieron obligados a cambiar sus costumbres diarias al dejar sus provincias de origen para instalarse en Capital o el Gran Buenos Aires, el cambio llevará un tiempo prudente y es otros de los desafíos que ofrece el privilegio de participar en la franquicia.

“No es lo mismo que irte al exterior pero también es lejos para la familia. Me mudé a un complejo en San Isidro donde también están Leonardo Senatore y Juan Manuel Leguizamón. Toda la juventud se fue para Palermo o Belgrano pero yo decidí estar a pocos minutos del lugar de entrenamiento. Allá tenes mil lugares para ir pero quieras o no tenes 25 kilómetros para ir y para volver. Lo comparé con Tucumán donde todo me queda a diez minutos y además tengo tranquilidad y un poco de verde. Es un cambio muy grande pero son etapas que uno tarde o temprano las tenía que vivir para crecer”, le dijo a Scrum el pilar Lucas Noguera Paz que todavía está esperando que l

e lleven su cama para dejar de dormir en un colchón inflable. Además, y luego de rendir un par de materias que adeuda por las exigencias rugbísticas , el heredero de la camiseta que dejó Marcos Ayerza intentará cursar y terminar sus estudios de medicina en la Universidad de Buenos Aires, luego de no poder continuar su carrera en Tucumán.

Matías Alemanno, el único cordobés en el plantel que se prepara a pura actividad física para el debut el 26 de febrero frente a Cheetahs, es otro de los jugadores que debe ocuparse en plena pretemporada de los nuevos tiempos que exige la Capital Federal. “Alquilé en Palermo. Uno ya está un poco acostumbrado a visitar Buenos Aires por las concentraciones pero igualmente es una ciudad muy grande y el tema de las distancias y la mudanza definitiva es un cambio grande. Por suerte me vine con mi novia y ella me está ayudando con poner el departamento en condiciones. Somos varios los que pasamos por esta situación y tratamos de darnos una mano en todos. Estoy cerca de Ramiro Herrera, Jerónimo De la Fuente y Ramiro Moyano y tratamos de organizarnos para ir a los entrenamientos”, afirmó el segunda línea que ya no se juntará con tanta frecuencia a cenar con sus amigos de La Tablada.

La logística que involucra fletes, arreglos, decoraciones y compras, también integra al tercera línea Rodrigo Baez, ausente de los seleccionados nacionales gran parte del 2015 por una lesión en su pierna. “Nos estamos acomodando y dando una mano entre todos. Es una adaptación difícil pero tener un lugar propio y ser parte de Jaguares es muy positivo. Estoy en un complejo en Vicente López donde también está Nahuel Tetaz Chaparro y siempre tratamos de darnos una mano en lo que sea. Desde la colocación de un televisor hasta otros trámites. Buenos Aires es muy distinto a Mendoza y estoy tratando de adaptarme. El otro día salí a dar una vuelta y me perdí”, destacó con una sonrisa el jugador que se formó en Liceo RC.

Tres historias de las muchas que debe afrontar un plantel repleto de jugadores del interior que, junto a los que ya vivían en Buenos Aires, se juntan diariamente para encarar una historia que absolutamente para todos es nueva.

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