Nicolás Sánchez, el mejor apertura de todos los tiempos

Dueño de la 10 de Los Pumas y tras una soberbia actuación ante los All Blacks, el nacido en Lawn Tennis ya se ganó un lugar privilegiado en el Salón de la Fama de los históricos argentinos.

Digan lo que quieran. Nadie le va a quitar a Nicolás Sánchez el privilegio de ser actualmente el mejor apertura de todos los tiempos con la camiseta de Los Pumas.

Puede gustar su estilo o no, puede cuestionarse su juego o bien alguien puede decir que hay mejores jugadores en el medio o que Domingo Miotti (también tucumano y de Lawn Tennis, vaya hermosa coincidencia) le pisa los talones . Todo es cuestionable.

Sin embargo, sus números son contundentes e irrefutables: con sus 81 test matches oficiales, tiene un promedio de 10,8 tantos por partido lo que lo convierte en el más efectivo del seleccionado nacional.

Es el máximo goleador histórico con 773 puntos (13 tries, 108 conversiones, 152 penales y 12 drops) que logró tras su debut en el seleccionado mayor el 21 de mayo de 2010 ante Uruguay. Ese año, frente a Chile, marcó sus primeros puntos.

El que le sigue, Felipe Contempomi, marcó 651 puntos en 87 partidos, ya lejos en el ranking.

En el 2015, el apertura tucumano se consagró como el goleador de la Copa del Mundo de Inglaterra, con 97 puntos, donde Los Pumas quedaron en el cuarto puesto y superando los  93 puntos de Handre Pollard (Springboks), los 82 de Bernard Foley (Australia) y Daniel Carter (Nueva Zelanda), pavada de nombres, no?.

Sánchez, además, sumó 151 tantos contra los All Blacks en 14 partidos, siendo solo el australiano Matt Burke (con 176) quién anotó más.

Superó el récord de puntos de un jugador argentino ante los de negro en un mismo partido: 25 contra los 21 que logró Hugo Porta, en el empate en Ferro el 2 de noviembre de 1985.

¿Qué más tiene que hacer Nico para ser el ídolo indiscutido de Los Pumas?

Si con todo lo que hizo hasta ahora no se ganó el título del mejor apertura de todos los tiempos en la consideración popular, será cuestión de esperar y dejar que las cosas caigan por su propio peso.

Para muchos, se convirtió en un héroe ante los neocelandeses. Y eso es circunstancial.

Para nosotros, es el mejor de todos los tiempos y lo tiene bien ganado.