«Muy feliz que una imagen resuma todo nuestro deporte»

Un placa exquisita. Final del partido, la ofrenda del campeón a su familia. (Foto)

Un placa exquisita. Final del partido, la ofrenda del campeón a su familia. (Foto: SCRUMESPN)

Diego Vidal, hooker de Cardelanes y su familia fueron protagonistas involuntarios de una foto que repercutió en todo el ambiente del rugby. «Es el resumen de todo lo que siento por este deporte», dijo el campeón del Torneo del Interior A 2015.

Ella le aprieta la mano y la otra posa en el hombro del guerrero que cansado, abatido pero emocionado hasta las lágrimas, le ofrece el mayor premio que puede lograr: el título de campeón. Ella no es cualquier persona. Ella es su esposa, es su sostén, ella es su compañera, es su principio y su final quien, también emocionada, acompaña su momento en un sentimiento único.

«Uhh, sí… qué momento. Mirá, fue una foto bien espontánea porque en realidad, cuando terminó el partido, yo salí corriendo para abrazarme con todo el mundo. Estaba feliz. Eufórico. Y de repente me encuentro con ella y fue un momento que… no se puede explicar. Salió así. Muy feliz que una imagen, como dicen, que refleja más que mil palabras, resuma todo nuestro deporte que es tan noble» dice Diego Vidal, el hooker campeón con Cardenales en charla con Rugby Tucumano.

«Esa foto simplifica un montón de cosas… va más allá de lo deportivo… son sentimientos, uff… mi familia, mi club, gente que por ahí no está… se mezclaron un montón de cosas que quedan resumidas allí. Fue muy espontánea. No sabíamos, a mi hija se la ve un poco de espalda, mi señora…. no se puede explicar porque te nace en ese momento. Ella es deportista también (ella es Sofía Antelo Bravo, jugador de hockey del club y la que se la ve un poco de espalda es Chiara, su hija de 3 años) es un apoyo incondicional y fundamental no sólo en lo deportivo. Es una forma de vida que pregonamos. siempre, de lo que es el rugby.  Quería abrazarme con todos, imaginate… estuvimos hasta las 4 o 5 de la mañana y seguía saludándome con todo el mundo. Esto también es parte del agüatero, los profes, los entrenadores, la hinchada, todos son parte de esto. Dejame que le envíe un saludo especial a la M17 que estoy entrenando», dice.

Ahora más tranquilo, imagino que lo logrado tiene otro sabor… 

– La verdad que pasaron unos días, más tranquilos, la ficha va cayendo porque el mismo día o al siguiente todavía no dimensionas lo que logramos. Estoy disfrutando mucho. Era un campoeonato que siempre lo jugamos con seriedad y queriéndolo ganar, llegando a lo máximo que nos permitía el plantel. No por nada fuimos 5 veces finalistas y aunque quedamos ahí, en el umbral, sabíamos que alguna vez se nos tenía que dar. Por fin se nos dio.

Se lo nota más relajado, más analítico de lo sucedido después de un par de días de sosiego. Fueron muchas las emociones juntas.

«Creo que una de las clave fue haber jugado un TDI tan bueno, ganando de punta a punta. Las historias pasadas son pasadas, cada partido y cada final es única e irrepetible. No te podés quedar con lo que no has hecho», habla sobre las famosas finales perdidas y de cómo fue que encararon los últimos 80 minutos.

«El partido lo ganamos por diez puntos y a todos les ganamos con diferencia. Ellos hicieron un trabajo importante durante el torneo y por eso llegaron, hicieron buenos cambios durante la final. Nosotros llegó un momento que estábamos cansados y cuando quedamos a siete puntos y ellos atacaban y atacaban,  apareció el Cardenales modelo 2015, con la defensa a mil, luchando hasta el minuto 80 como nos propusimos y no rendirnos», dijo el experimentado jugador.

«Seguro que el sábado se vio reflejada en esas dos mil personas de Cardenales que estaban festejando lo que sentimos por Cardenales. Había una felicidad muy grande que resume el sentido de pertenencia a través del deporte que nos da tanto. Es nuestra casa. Pasamos mucho tiempo y queremos ofrendar todo el esfuerzo» dijo antes de dejar ya la reflexión final.

Foto: Fabián Font.

Foto: Fabián Font.

«Ahora a volver a empezar, el lunes ya hicimos el primer entrenamiento… esto recién comienza. Esto nos tiene que poner las pilas para decir que ganamos una plaza y ahora la tenemos que buscar. El objetivo está claro. Hay que hacer una buena fase clasificatoria y después estar entre los tres primeros. Sabemos que en los últimos años hicimos un gran trabajo y nos tocó ser siempre protagonistas. Este año tiene que ser igual», finalizó quien ya tuvo su primera alegría con su club y quiere repetirla.