Mateo Carreras, un juvenil con alta proyección

El wing de Los Tarcos, que fue titular en todos los partidos de Los Pumitas en el Mundial Sub 20, ya piensa en su próximo objetivo: llegar a la Primera de su club.

Pisó el césped por primera vez a los cuatro años. Pero no se acuerda. Es lo que le cuentan. Allí comenzó junto a sus amigos a encontrarle el gusto a un deporte que iría, de a poco, ganando primero su corazón y después su cabeza.

“Comencé en las infantiles de Los Tarcos y comencé a sentirme a gusto con el paso de los años. Porque yo era muy chico y me había hecho de amigos que tenían que pasar a otra división y lloraba porque creía que ellos eran mejores que yo. No entendía que pasaban de categoría por los años. Me hice de otros amigos, crecimos juntos en el club y ahora somos como hermanos”, arrancó sentado en el living de su casa, rodeado de recuerdos de su corta pero ya exitosa carrera.

Campeón en juveniles: M15, M16 y M17, campeón Argentino con el Seleccionado Tucumano en 2017 y ahora, partícipe fundamental del Seleccionado Argentino Los Pumitas en el Mundial U20 de Francia.

“Antes de llegar a juveniles, jugaba de apertura y bien de suplente. Era el tercero. Pero por circunstancias, tuve que jugar de full back y me gané el lugar. ¿Rápido? Fui siempre. Lo que pasa es que además de eso, siempre me preocupé por mejorar. Miraba videos de velocistas para saber cómo correr mejor, por ejemplo. Estando en el Centro de Rugby me proponen, junto a un grupo de 17 chicos, integrar una lista probable para el Alto Rendimiento. Y ahí, con 16 años, cambié mi preparación física, la alimentación, le dí más importancia al descanso y a intentar mejorar las destrezas”, contó cómo comenzó su carrera para llegar a Los Pumitas.

“A mí no me costó dejar las salidas con los amigos. Y mucho menos cuando entré al sistema. Tenía el objetivo del Mundial muy claro. Primero me propuse quedar en la lista para el Pladar, después llegar a una concentración y cuando lo logré, la próxima meta fue quedar en el plantel que viajaba. Y ya una vez en el plantel, mi sueño era ser titular”, aseguró.

Yo era muy chico y veía a Nicolás Sánchez, a Gabriel Ascárate entrenando en el club y quería estar ahí, como ellos. Ahora se me acercan nenes que me piden firmar una camiseta y me parece increíble. Pero hay que seguir trabajando

“En el rugby de ahora si no tenés una buena base, es difícil llegar. Cuando cambié de gimnasio, comencé a cambiar el cuerpo y eso me hacía sentir más seguro. Corregí las cosas que no me salían como el timing de cambio de paso y mi cabeza comenzó a proyectar llegar a la primera concentración nacional. Cuando llegué, en la concentración de Tucumán, mi cabeza hizo un click. Ahí me dije: si el resto es igual que yo, comen y descansan igual que yo ‘por qué yo no puedo quedar?’ Eso fue lo que me dio la confianza para comenzar a soñar en quedar en el plantel. Quique Pichot se acercó y me dijo que el año es largo, que me preocupe por el estudio y yo pensé ‘Uf, ya fué…’ pero trabajé lo que pensé eran mis debilidades, como el tackle. En la concentración siguiente, en febrero, en el partido contra Argentina XV me tocó enfrentar a mi amigo José Barros Sosa y me salieron todas las cosas que venía practicando en defensa. Y eso, según los entrenadores, fue uno de los motivos por lo que me eligieron más allá de mi potencial en ataque”, señaló.

El try del tucumano en el Top Five de la World Rugby

“Ya en Francia me propuse llegar a ser titular. Y sino, hacerle difícil la elección al entrenador. Cuando dieron la lista para el primer partido, me nombraron a mí y no lo podía creer. Pero en el debut estuve tranquilo, bastante, porque me hacía la cabeza que estaba en mi club, con mis amigos y que no tenía que hacer nada extraordinario más que jugar como sabía. Eso me ayudó a no pasarme de vueltas. Contra Italia, no nos salió nada hasta el try mío, que hicimos click. Creo que si el partido duraba cinco minutos más, ganábamos… pero ya está. Sí me ganó la emoción en el último partido. Porque ahí me pasaron muchas imágenes por la cabeza, que quizá era el último partido que me ponía esta camiseta, con este grupo, un equipazo. Pienso que nos merecíamos más que ese sexto puesto. Y eso me pasó justo en el himno de Australia… ja ja”, se reía porque mucho lo gastaron porque habitualmente no se emociona fácil.

Lo mejor del Mundial: “La experiencia. Increíble. Si tengo que darle un consejo a los más jóvenes que trabajen para llegar porque es un experiencia única”.

El mejor equipo: “Inglaterra. Me quedo con ese equipo por las opciones de ataque y la lectura de juego de su apertura, que ya debutó en Primera. De Francia, el campeón, su scrum. Poderosísimo. Tenían a los últimos 5 con más de 1,90 mts. Eso también ayuda al line”

El mejor try suyo: “Para mí fue el que le hice a Italia porque fue en un momento muy duro del equipo que no nos salía nada. Fue por lo que significó en ese momento más que por ser una gran jugada”.

Un Puma de cuñado: “Nicolás (Sánchez, está de novio con Paula, hermana del ‘Cachorro’) es un grande… es admirable la humildad que tiene. Desde el día 1 que lo conocí se puso a mi disposición para lo que necesite. Es más un amigo que cuñado”.

Los Tarcos: “Mi casa. Estoy muy agradecido de Tarcos. Algunas veces volvía de los partidos y tenía más de 100 mensajes en el teléfono, todos del club. Dirigentes, jugadores… Me ayudaron mucho”.

Un sueño: “Jugar en la Primera de mi club. Tengo que ganarme un lugar, entrenando, como todos. Pero como les dije: no se las voy a hacer fácil a ninguno. “

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