Los Pumas: La involución

El conjunto argentino volvió a practicar el rugby de 2013 hacia atrás, en donde se defendía los 80 minutos y aplaudían a los jugadores por salir con hematomas en los hombros de tanto tacklear. Con Mario Ledesma en la conducción a demás de esto, no se ve ni una idea o variante de juego en ataque. La derrota ante los All Blacks 39 a 0 es para pensar en un urgente cambio.

Una canción infantil dice: «María La Paz… tres paso patrás… y dos al costado». Con Mario Ledesma, Los Pumas dan tres paso para atrás en cada presentación; pero el head coach, no es capaz de dar, ni si quiera, un paso al costado. no asume que en Japón, luego de no pasar la primera fase, su ciclo se acabo.

Hoy, Los Pumas no tuvieron control de pelota y ni que hablar de dominio territorial; casi 200 tackles, pues defendieron y defendieron. Los de Negro, casi terminan con el récord de ser el primer partido donde el rival no pisa su línea de 22 o 25 si así lo quieren.

En el uno a uno a la hora de atacar siempre se perdió o se quedó aislado, causando penal por retención y de esta manera los locales nuevamente tenían la posesión de la ovalada. En defensa, era inmolarse pues era tacklear y tacklear ante de la embestida de cada rival. Es muy bueno; pero a ese ritmo y sin descanso termina siendo perjudicial, pues los jugadores se lesionan.

Hoy nuevamente, el conductor del elenco nacional, volvió a jugar sin reemplazante natural de apertura (Tal como paso en Japón 2019) y para mal de lo de la celeste y blanca, tuvo que reemplazar a Sanchez, Moroni y De la Fuente. Esto lo obligo a improvisar con Gonzalo García como wing, de esta manera fue más un sacrificio que un debut, para el medio scrum surgido en Natación y Gimnasia; aún así el pibe cumplió en la medida de sus posibilidades.

Del cuarto puesto en Inglaterra 2015, no queda nada, aun cuando sobreviven algunos protagonistas pero que evidentemente no logran receptar el mensaje del staff técnico, pues del 2018 a esta parte solo hubo actuaciones sorprendente pero sin continuidad, como lo acontecido el 2020, donde se le ganó por primera vez a los que hoy lo golearon.

La involución queda registrada, pues volvieron a ser un equipo penalero, no hay identidad de juego, solo se dedican a defender, conceptos elementales esta fallando, como pases, kick a cargar (Una patada a cargar sin presión se transforma en devolución de posesión al rival), etc, no convoca a los mejores del momento, sino que se volvió a conformar un club de «amigos» a un costo muy alto, encima convoca jugadores a los no los pone, de esta manera no suman experiencia y se transforman en turistas de lujo. Evidentemente no hay feed back entre plantel y staff.

Es hora de que el titiritero mueva los hilos y provoque el cambio necesario para que Los Pumas vuelvan a ser protagonistas. ¿Será Rodríguez capaz de patear el tablero? o seguirá esperando que el mandamás lo llame por teléfono y aceptar lo que él decida. Lo cierto que lejos de evolucionar, se involuciona a grandes pasos.

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