Llegó para quedarse

Directivos, entrenadores y jugadores de Liceo que quieren hacer historia en el rugby tucumano.

Directivos, entrenadores y jugadores de Liceo que quieren hacer historia en el rugby tucumano.

Liceo Rugby Club se instaló hace unos meses en los predios de la Universidad de San Pablo T y ya comenzó con los trabajos para darle forma a su sede y a las diferentes categorías que conformarán la institución.

«A pesar de que llevamos pocos meses, parece que estuviéramos desde toda la vida. Todos queremos esto», dice Gustavo Vidal, uno de los entrenadores de la Primera mientras los jugadores del plantel, aprovechando la fecha libre del torneo Iniciación del Desarrollo, participan de una charla técnica en los renovados predios de lo que alguna vez fue el ingenio San Pablo.

Dos canchas de rugby, una de entrenamiento, una de juveniles, la sede, los vestuarios, el gimnasio, distribuidos en 5 hectáreas son todos proyectos bastante avanzados de un flamante Liceo Rugby Club que llegó para quedarse y crecer en la comunidad que dista 15 kilómetros del centro tucumano por la ruta 301.

«El apoyo de la Universidad de San Pablo T fue incondicional tanto de los directivos, de Catalina Lonac, de Jorge Rocchia Ferro que nos dieron todas las facilidades y firmamos un convenio para utilizar el campus deportivo. Son 5 hectáreas donde ya tenemos la cancha principal, que está recién sembrada y podremos utilizarla los primeros días de abril. Tenemos una cancha más, que entrenamos de noche y estamos próxima a iluminarla, una cancha para los juveniles y la cancha para los infantiles que ya comenzamos a trabajar con los más chicos», señalan desde la directiva del club formada por su presiden Cesar Miranda, el tesorero Mario Miranda, el director deportivo Javier Mirande y el encargado del área de coaching, Gustavo Vidal.

Liceo 3

«Uno de los grandes desafíos es la organización. Cuando un club crece, hay que trabajar mucho más porque se necesita desde lo administrativo hasta lo ejecutivo. Es quizás, la parte más lenta porque el tiempo que ocupa es muy grande pero vamos sumando gente que nos facilita las cosas y más en esta etapa que estamos en construcción, no sólo edilicia sino también de grupo», se anima Vidal quien además conforma el grupo de entrenadores de la Primera que tiene Marcelino Artigas y Quique Rulan, preparados físicamente por Emanuel Galias.

La vieja casona que pertenecía al Ingenio San Pablo, servirá de sede adeministrativa y también están otros proyectos con los que se comenzó a trabajar. «A esta casona, que estaba en estado de abandono hacía más de 30 años, la estamos remodelando. Ya le cambiamos las cañerías, colocamos un nuevo tanque, arreglamos los techos, los cielorasos y esperemos terminarla en un mes. La idea es que, al finalizar las obras,  tengamos la cantina, el comedor e incluso un par de habitaciones para los invitados de otras provincias, que puedan quedar en el club y no trasladarse a otro lugar. En cuanto a los vestuarios, para local y visitante, las obras están avanzadas. Tenemos que terminar la  carpintería y luego, el techo.  También tenemos proyectado, a un costado de la casa, construir un SUM, que servirá a demás como gimnasio. Si todo sigue bien, esperemos que en un par de meses, logremos darle forma a la parte edilicia. Pero sabemos que es un proyecto a largo plazo donde la formación deportiva y humana verá sus frutos en diez años», señalaron los directivos.

En cuanto al tema deportivo, la pre temporada contó con una amplia presencia de jugadores. «Actualmente tenemos en entrenamiento y actividad, un plantel que Liceo 4 ronda entre 45 a 50 jugadores y esperamos incorporar de otros clubes porque recién logramos tener los papeles de la Unión de Rugby. Invitamos a todos los que quieran sumarse ya que este año participaremos como club en las categorías de Primera e Intermedia de ascenso del Desarrollo. También tenemos un plantel formado de Menores de 17 entrenado por Guillermo Piquera y recientemente lanzamos el rugby infantil con Cristian Garlatti, Pablo Díaz, Miguel Jorge. Emiliano Ladetto y Javier Mirande quienes junto a los profes Maxi Galván y Jorge Paz, serán los encargados de dar los primeros pasos con los más chicos. Estamos muy contentos porque este primer sábado tuvimos muchos chicos, con una muy buena recepción en la zona y esperamos seguir creciendo», señaló Vidal.

Los dias de entrenamientos para sumarse al plantel de Primera son los lunes, miércoles y jueves, a las 21.30 y los mismo días para los juveniles, de 15 a 18 años a partir de las 20.30. Para los más chiquitos, los infantiles, los sábados de 10 a 12, en las edades que oscilan de 5 a 14 años y terminamos con una hamburgueseada.

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