¡Llegó el día! Los Pumas 25 – All Blacks 15

El equipo argentino y las claves en el histórico triunfo ante Nueva Zelanda en el Tri Nations. Concentración, defensa y un Nicolás Sánchez impecable.

En los 33 partidos previos, 32 fueron para los de Negro y un empate. Es verdad que muchas veces se estuvo al borde de dar el batacazo pero siempre Los Pumas morían en la orilla.

Por eso, éste 14 de noviembre de 2020, un año durísimo y plagado de adversidades para el rugby, para Los Pumas y para todos los argentinos, marca un punto y aparte en la historia del rugby .

La clave del triunfo fue ganarlo desde el principio al fin, atacando a los All Blacks, marcando el ritmo del partido y defendiendo como hace mucho tiempo no se hacía, desde el arranque hasta que la chicharra dijo basta. Y con un Nicolás Sánchez impecable que marcó todos los puntos. Sólo erró dos envíos a los palos: un penal y un drop.

La evolución que mostró el equipo nacional, le hizo tomar conciencia que para ganarles a estas «Bestias» del rugby mundial es necesario intensidad y concentración del minuto 0 al 80 y estar convencido que se puede, que se cuenta con el material humano para lograrlo. Así lo hicieron y los All Blacks en ningún momento se sintieron cómodos.

La conducción de Cubelli y Sánchez pusieron siempre el juego en territorio neozelandés y Matera, Kremer y Montoya fueron los abanderados de la defensa argentina, bien apuntalado por la mezcla de experiencia y juventud que Ledesma, Lofreda y Cheika eligieron para el debut argentino en el Tri Nations como Santiago Chocobares. Un debut ante los All Blacks y con triunfo. No se lo olvida más.

La efectividad en el uno a uno, la contundencia en el tackle, la constante presión pusieron los nervios de punta a los de negro, les anularon a jugadores clave (Mo’unga – Beauden Barrett – Caleb Clarke). Y los papeles se cambiaron: los que cometían penales era los isleños y Nicolás Sánchez facturaba. Esto, más una diablura del pateador argentino con un rebote afortunado que terminó en el in goal neocelandés, permitió que se fueran al descanso con el triunfo parcial por 13 a 3.

Se esperaba la reacción de los dirigidos por Ian Foster y no es que no lo intentaran sino que Los Pumas no se lo permitieron porque continuaron marcando el ritmo, tackleando a destajo y generando situaciones para que Nicolás Sánchez aumentará aún más la ventaja.

Luego de los cambios y cuando las fuerzas se encontraban minadas, no solo por el trajín del partido sino también por el parate de la pandemia, la falta de competencia y las trabas que les pusieron en Australia, surgió el corazón Puma de cada uno de los protagonistas, contagiando a todos y emocionando porque estaban a punto de hacer historia con 15 puntos de diferencia.

Se aferraron al triunfo y aunque llegó el descuento, 25 a 15, lograron la primera victoria argentina frente a los mejores del mundo. Nada más. Nada menos.

por Osvaldo Ortiz, de Rugby Tucumano

Foto: David Gray / AFP

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