«Le comieron la cabeza»

plclcLos Pumas ganaron el partido por el tercer puesto con mucha autoridad, consiguiendo su primera victoria sobre los Springboks  en el historial, pero lo importante es de la manera que los hicieron, ya que le ganaron en el juego físico, táctico y mental.

Siempre se dijo que para ganarle a las potencias hay que hacer un partido perfecto; pero la perfección es tan abstracta como todos los demás valores. Ala perfección hay que darle identidad y los Pumas jugaron el mejor partido de la era Hourcade. No se si perfecto pero como se debe jugar, pues haciendo el ABC y las cosas simples sumieron a los poderosos Springboks en una confusión que no les permitió hacer lo que ellos saben o a lo que están acostumbrados.

La realidad establecía que los dos llegaban sumando dos derrotas en torneo y que los dos saldrían a buscar el primer triunfo, y en ese marco los dirigidos por Hourcade ejecutaron con precisión lo trabajado y lo indicado por el staff.

Jugaron a meterle presión al rival en su campo, con muchos tackles ofensivos y a generar el hueco para aprovechar las velocidad de los backs y con máxima concentración. Lo bueno de esto es que desde el arranque mismo el enfoque dio sus frutos y la consecuencia lógica se estableció en el marcador.

Los de verde fueron sorprendidos desde el arranque con el try de Bosch, pero luego se confundieron más cuando se dieron cuenta que no era fruto de una distracción sino de los que proponían los de celeste y blanco.

Siempre intentaron reaccionar; pero el conjunto argentino no sacó el pie del acelerador y siguió en la misma marcha del inicio, de esta manera toda la fortaleza física de los dirigidos por Meyer no les sirvía pero lo más importante que el andar de Los Pumas también les resto parte de ese poderío mental que les hace ganar los partidos.

El try de Imhoff en el inicio de la segunda etapa, termino por sumirlos en una confusión, de manera tal que quedará como un símbolo el pedido del gran capitán, Jean de Villiers, al arbitró de tiempo… ante un equipo concentrado como el que tenía al frente.

Y cuando se decidieron acometer se encontraron con la virtud de los Pumas, mucha garra y amor propio para defender y finalmente su cabeza no dio más, se acabaron las variantes, cayeron en cuenta que era un día Puma.

Los Pumas ganaron el partido porque le comieron la cabeza al rival, le demostraron todo lo que tienen y pueden porque hay trabajo a conciencia para poder pulir el funcionamiento de este gran plantel, que hoy tuvo picos altos en varios jugadores y les demostró a muchos que todos están a la altura de las circunstancias.

Los Pumas ganaron, el saber cual es la llave para vencer a cualquier potencia, pues cuentan con los medios y si mentalmente logran repetir lo de la tarde – noche de Durban podrán repetir festejos acá, allá y más alla, ojala que asi sea en la copa del mundo.