«La IRB nos eligió y ahora hay que estar a la altura»

El tucumano Manuel Galindo, en una entrevista donde no dejó tema sin tocar.

El tucumano Manuel Galindo, presidente de la Subcomisión de Alto Rendimiento de la Unión Argentina de Rugby habló de todo en una entrevista con nuestro colega Juan Urchevich: el presente de Los Pumas, la política de la UAR, lo que se pretende a futuro, el ingreso al Tres Naciones, la URBA, el caso del famoso cartel de Yerba Buena.. no dejó tema sin tocar.

Nadie puede negar que el rugby argentino esté pasando por un momento histórico. La actuación de Los Pumas en el Mundial de Francia 2007 abrió las puertas para el gran banquete de los países “potencia” y Argentina está invitada.

Está en los hombres que manejan los destinos del rugby nacional el hecho de estar a la altura o no. También está en los demás acompañar el proceso y no poner ‘palos en la rueda’, sobre todo aquellos que alguna vez estuvieron y fracasaron en el intento. O ni siquiera lo intentaron. Hoy, uno de los hombres clave de la Unión Argentina de Rugby es el tucumano Manuel Galindo, de 61 años, y presidente de la Subcomisión de Alto Rendimiento.

Figura central en las decisiones que ameritan el ingreso al nuevo mundo, Manolo, como lo conocen en el ambiente, atendió a alRugby.com en su oficina de la capital tucumana con la calurosa mañana invernal como testigo y respondió las cuestiones importantes de lo que se viene para la ovalada en el país.

-¿Cómo es formar parte de la primera dirigencia no bonaerense de la historia de la UAR?

-El interior siempre fue marcando pautas. A fines de la década del 80, cuando junto a Alejandro Petra y Cacho Castillo conducíamos a la selección tucumana, teníamos en nuestra camiseta el sponsor de una bebida gaseosa. Se armó un revuelo importante cuando llegamos a Buenos Aires. Ese es un hecho que hoy nadie pondría en duda. Lo que Cacho quiere es acompañar y continuar ese proceso de inserción que comenzó en 2007, había que seguir en el primer nivel y seguimos trabajando para ello.

-Y tuvieron que remar con el recambio de los históricos en Los Pumas…

-Es algo anterior a nosotros. Es el producto de un trabajo de 8 años. Recuerden que (Marcelo) Loffreda no había clasificado en Australia y se le dio la confianza para que siga porque el proyecto gustaba. Fue un acierto que desembocó en lo que pasó en Francia. A Phelan le tocó bailar con la más fea con el tema del recambio.

-Y entonces le dieron fuerza al PLAR…

-También es algo que nació con la dirigencia anterior, con las ideas que aportó (Agustín) Pichot. Pero cuando nosotros asumimos la IRB nos puso como condición para entrar en el 3 Naciones de que le diéramos fuerza al plan. Es muy necesario y por suerte se lo está comenzando a entender de ese modo. Luego del Mundial de Francia, los franceses se dieron cuenta de que los jugadores argentinos eran titulares en sus equipos y sus jugadores eran suplentes, entonces acotaron la entrada de extranjeros. Lo mismo hicieron los países del Reino Unido. Por eso necesitamos darles a los jugadores competencia, roce internacional. Es más, en un futuro la UAR va a contratar jugadores para que jueguen para su selección, como lo permite el artículo 3.

-¿Alcanza con lo hecho en la última Copa Vodacom?

-Sin dudas que no. Hay que seguir generando. La Vodacom nos sirvió para demostrar que con un trabajo serio se puede. Fijáte que se la ganó con mucho margen. Pero buscamos un roce mucho mayor, aún cuando ese tipo de competencia es muy cara. Cuesta mucho jugar en ese tipo de torneos y tenemos cero de ingresos. Necesitamos una competencia internacional que se autofinancie.

-¿Cómo surge la idea de llevar el rugby a lugares no tradicionales?

-Buscamos que se generen ingresos desde otros lados y no sólo desde la selección. Hay que aprovechar el fenómeno Puma. Del total de nuestro presupuesto el 35% va al rugby de base. En nuestro país hay 250 jugadores de élite y 100 mil alrededor jugando en el interior. Esos 250 bancan a los demás, porque jugar al rugby no es barato y nosotros necesitamos que sí lo sea.

-Algunos los acusan de politizar al rugby…

-Es un concepto equivocado. Cuando vinieron los financistas de la IRB y les mostramos todos nuestros números nos preguntaron: ¿dónde está el estado? No podían concebir que actuemos sin el apoyo de ellos, como ocurre en las principales potencias mundiales. La Secretaría de Deportes nos está apoyando con el Seven y si aparecen gobiernos como ocurrió en Resistencia y San Juan que nos ofrecen ir a jugar, iremos encantados. No es con un partido político, es una cuestión de estado. Ellos saben que el deporte saca a los chicos de la calle y actúan en consecuencia.

-También hubo algún predio cedido en la zona de Tigre.

-Es cierto. En mayo de 2010 firmaron un convenio Bernard Lapasset, Cacho Castillo y el intendente de Tigre, Sergio Massa, para la cesión de unos terrenos en esa ciudad para construir un Centro Nacional de Alto Rendimiento con canchas, alojamiento, gimnasio. Actualmente se las estamos alquilando al SIC. Esto todavía no se concretó.

-¿A cambio de…?

-Nada en especial, solamente que lo tengamos a su disposición cuando ellos lo requieran.

-¿Qué pasó con el famoso caso Mesón?

-Fue un mal entendido. Nosotros vimos el cartel y consultamos la situación con nuestros abogados. Ellos nos dijeron que no podían usar la marca Puma. Creo que no hubo mala fe, de hecho, sólo uno de los cuatro que estaban en esa foto tiene alguna vinculación política. Por la mañana charlamos con ellos y al mediodía ya bajaron el cartel.

-¿Quedó atrás el conflicto URBA-PLADAR?

-La URBA está por dar un gran paso ya que dentro de poco habilitarán a los jugadores del PLADAR a jugar en sus torneos. Hablar del rugby argentino es hablar de la URBA, no podemos concebir un crecimiento sin su compañía.

-¿Qué pasó con la salida de Loffreda?

-Quizás nos apresuramos a contratarlo. Creo que no teníamos la madurez y la organización para contener a un tipo de su talla. Terminamos en buenos términos y, quién sabe, quizás volvamos a trabajar juntos.

-¿Qué significa la entrada al 3 Naciones?

-Es un quiebre en nuestra historia. Significa un cambio cultural importante. Ya tenemos gente en el exterior viendo cómo se organizan para los partidos. Es todo un desafío.

-¿La sede será River?

-No creo. Necesitamos un estadio con menos capacidad. Cuando digo que significa un cambio cultural hago referencia a que el argentino no está acostumbrado a pagar la entrada. Ahora se acabarán las entradas de protocolo y las invitaciones. Todos deberán pagar. Mi hijo (NdeR: Álvaro Galindo, quien juega en el Racing Metro) me saca la entrada cuando yo lo voy a ver en Francia. Y es un jugador de primera división. Iremos a jugar donde esté el mejor postor, aunque suene feo. Los que cumplan con las condiciones tendrán la sede. El año que viene comenzarán a salir los paquetes de venta.

-¿Estamos listos?

-Vamos a dar pelea. Ese primer mundo es muy costoso. Nosotros tenemos un presupuesto de alrededor de 10 millones de pesos e Inglaterra, por ejemplo, maneja 170 millones de libras. La IRB nos eligió porque fuimos el sexto equipo en la historia de los mundiales en llegar a una semifinal. Ahora, habrá que estar a la altura.

por Juan Urchevich, de alrugby.com