«Hay que cuidar al seleccionado tucumano»

Oscar Prado fue cinco años entrenador de La Naranja. El sábado fue su último partido al frente del equipo. Estuvo más de una hora con Rugby Tucumano Radio en una charla imperdible.

Ya lo habíamos anticipado en la nota del viernes a Oscar Prado que tenía un cúmulo de sensacion y sentía necesidad de hablar. Porque entendía que había cosas que la gente desconoce y le dolía que hablaran sin saber.

El head coach del seleccionado comprometió su presencia luego del partido con Mendoza y allí fue, a los estudios de FM Millenium y estuvo una hora, con Marco Lamoglia, Osvaldo Ortiz, Guillermo Saus y Horacio Gambarte. Habló de todo. No calló nada.

«Hoy estoy  empezando una nueva etapa, de dirigente en el club Universitario, y estoy cansado. No tengo ganas, no me veo entrenando un plantel superior pero siempre ligado a este deporte tan lindo», arrancaba la charla.

– ¿Qué te dejaron estos tres años?

– Un gran honor haber sido entrenador del seleccionado de Tucumán. Grandes alegrías ser campeón Argentino y Crossborder en el 2010,  concretar la gira a Sudáfrica y nos pusimos manos a la obra con Martínez Riera, juntar el dinero que faltaba y ese fue un momento muy especial. Jugar con el Super XV titular de los Lions, en el Ellis Park, una de las anécdotas más divertidas. No estábamos acostumbrados ni al vestuario, imaginate. Fue muy lindo. Reconozco que me costó manejarla y nos metieron 82 puntos. Veníamos de un rugby amateur y no se podía jugar a ese nivel. Fue una experiencia muy linda. La otra alegría es manejar a los grandes jugadores de Tucumán y me gustaría que pasen todos con la Naranja, algo que no sucede. Y verlos después en Los Pampas.

– ¿Hubiera sido lindo tenerlo a todos los jugadores?

– Hubo muchos factores. Nos costó repetir el equipo por otros factores y no por la convocatoria de Los Pampas.

– En este proceso ¿se ve improvisación en el orden dirigencial?

– Paso a detallar lo que le sucedió en este proceso de tres años. La improvisación también es propia de esta nueva etapa que se está instalando, que es el rugby profesional y nos falta mucho por aprender. Nosotros tomamos el seleccionado hace tres años. Los dirigentes siguieron el proceso, ya que con Julio Paz y Javier Martínez Riera estábamos en el Desarrollo porque nos ayudó mucho conocer a los jugadores. Fue en ese momento que comezó a gestarse la Vodacom. En ese interín nos convocan 4 jugadores de movida: Santiago Guzmán, Felipe Bettolli, Carlos Cáceres y Benjamín Macome.  En la segunda fecha del Argentino, lo convocan a Gabriel Ascárate. Al año siguiente, nos sacan a Nicolás Sánchez y Roberto Tejerizo. Y con lesionados. Que nunca nos pasó tanto. Este año se fueron 12 de los 13 jugadores que tenían posibilidades. Y creo que los dirigentes no deberían dejar que se fueran los jugadores sin haber pasado por el seleccionado. Todos estos factores externos, hacen que la dirigencia esté en otros detalles: y tenemos que viajar 20 horas a Buenos Aires, 60 personas en un colectivo. Y por cuestiones de programación y sorteo, nos toca viajar tres veces consecutivamente afuera. ¡Y todas las veces en ómnibus! ¿Cómo justificás el cansancio? ¿Quienes se destacaron en espliegue?

– Dino Cáceres y Antonio Ahualli…

– No es casual. Porque ellos dos fueron descansados. En 16 días son un poco más de 6 mil kilómetros. Cuando era jugador, me tocó viajar a una final en avión. En cancha del CASI, en el 90, avión; Nacional de Clubes, con Universitario, avión… Antes la UAR daba el avión y el hotel y ahora sólo justo para el alojamiento y el ómnibus. Se gastan millones en la parte profesional, no digo que no sino que si queremos crecer tenemos que estar a la altura de la exigencia. Tenemos Los Pumas que jugarán en la Championship y no hay que escatimar esfuerzos. Pero lo mismo pido para el seleccionado tucumano.

– ¿Y la dirigencia?

– Antes del 2010, con Javier, propusimos jugar el Argentino en otro momento. Con los entrenadores queremos que el Argentino no se pierda. ¿Por qué no se lo sigue al seleccionado? Porque no se los cuida. En la final de Rosario, en el 2010, en la misma hora que jugaba el seleccionado había fecha de juveniles. Hay que cuidar al seleccionado. Alguno me dirá que yo tampoco lo hice con los jugadores. Lo que hice fue ampliar la base ante el gran éxodo que tenemos hoy.

– ¿Hubo manoseo de los jugadores que fueron llamados a último momento?

– Cuando uno analiza las convocatorias, las fechas y los nombres que estaban antes, se puede decir que sí. Pero nosotros teníamos motivos. Y paso a explicarlos porque la gente no lo sabe. Hubo un seleccionado Desarrollo, que es clave cuando la migración es grande. Este año se canceló porque había un M21. El Desarrollo es poner jugadores para desarrollar para el seleccionado. Y hay jugadores que están fuera, y que pueden jugar en el mayor. Yo no puedo desarrollar un jugador de 30 años. Puedo desarrollar a un chico de 21 o 22. En determinada situación, puedo necesitar un jugador que no esté, caso Díaz Romero…

– ¿Y eso no puede influir mal en el grupo?

– Creo que no porque es decisión del entrenador. Nosotros preparamos a Lagarrigue para que esté en el Argentino. Tremendo jugador. Es un jugador que podría estar en Los Pumas. Se va. Uno de los segundas empujadores. Se lesiona Rodrigo Ferro y antes de Chile, se lesiona Gabriel Pata Curello. ¿Qué nos faltaba? El segunda línea que empuje y con experiencia. Y en el Desarrollo no tenía esa característica. Y por eso llamé a Díaz Romero. Y si el entrenador no puede hacer eso… bueno… Yo cuando jugaba, era suplente y la sé ésta de la lucha. Me cuesta entenderlo.

– ¿Hubo ofendidos?

– Dos jugadores hablaron conmigo. Hubo un jugador que renunció: Diego Ternavasio. El no estaba de acuerdo con el plan nuestro. ¿Y qué querés que haga? Otra cosa que quería aclarar: hubo tres giras. Y nosotros liberamos a los jugadores de antemano, en noviembre. Programamos por etapa. No es lo ideal. Pero el único miedo que tenía era lo que nos pasó: que el equipo no ensamble. Y no lo hizo. También nos podemos equivocar. Aunque creo que la lista de Los Pampas se podría dar antes y no 10 días antes del Argentino.

– ¿Hoy el compromiso no es tan firme?

– Si hay algo que tuvo este grupo fue el compromiso. Me dolió que digan que el jugador no estaba comprometido. Viajaron a Buenos Aires 20 horas en colectivo, casi por jugar sin nada y después, ante Mendoza tras una semana durísima, el que estuvo en la cancha vio la entrega… por eso la emoción mía al final. Las críticas las tomo parte del folclore aunque te maten porque el resultado no era lo esperado. Yo, mucho menos. Pero con un grupo de lujo, trabajando hasta el último con todos: los managers, Orlando (Ferreyra), Pericote (Pablo Pérez Toranzo), Puerco (Federico Puerari), Poli González y Pablo Aguirre (médicos), La Villa René, Cacho (Banegas)… todos. No tiraron la toalla cuando no se jugaba por nada. Por eso me puse loco cuando hablaban de falta de compromiso.

– ¿Qué queda por hacer?

– Hay que cuidar al Argentino. Si Tucumán no lo cuida, salvo Córdoba, nadie lo va a cuidar. Hagamos lo imposible para que Tucumán siga arriba.