Haciendo historia

Germán rodríguez se levanta del scrum con la presión encima (Foto: Rugby Tucumano)

Germán Rodríguez, de Cardenales, se levanta del scrum con la presión encima. (Foto: Rugby Tucumano)

Aguará Guazú jugó su primer partido en Primera división en el torneo Regional del NOA. Le tocó el debut ante el campeón, Cardenales y lógicamente fue goleado por 78 a 3. Pero para ellos, fue una victoria del corazón.

El resultado es anecdótico.  La elección para ir a ver el debut del recién llegado al Regional del NOA en Primera, como es el equipo de Aguilares Aguará Guazú, no era fortuita ni por descarte. La elección formaba parte de descubrir quiénes eran esos hombres que a sabiendas de  estar en claras condiciones de desventaja, cómo reaccionarían. Para hablar con propiedad sobre este equipo, de este puñado de voluntades azules, había que ir a verlos.

No es fácil pararse frente al campeón del torneo, en su cancha, con el clima adverso que no te permita desarrollar un juego previamente planificado y, además, con los nervios, la tensión, la incógnita de un debut.

Aguará recibió lo que seguramente esperaban pero no en tan poco tiempo. Tres tries seguidos y un 19 a 0 abajo en 10 minutos. Fue lo que tardaron en acomodarse porque recién comenzaron a disputarle la guinda al rival. Entonces comenzaron las imprecisiones y, también, las dudas del campeón porque Cardenales tenía claro cómo atacar: con mucha circulación. Pero los del sur comenzaron a cerrarles las puertas hasta que finalmente cedieron porque llegaron tres más, aunque más distanciados, con la puntada de los forwards y la definición por las puntas de Mauro Gelsi que quedó como el goleador de la tarde con tres conquistas. El parcial era de 38 a 0.

En la segunda mitad se vio algo parecido: Cardenales con el acelerador a fondo, con cuatro tries más en 15 minutos y pensamos que el «zorro azul» se había dado por vencido. Pero no. Surgió el corazón, la garra, escuchó a su gran parcialidad que vino desde más de 100 kilómetros a vender cara su derrota y sólo se permitió una vez más que vulneren su in goal. Por eso el tanteador cerró en 78. Y se dio el gusto, en 30 minutos del segundo tiempo, de marcar sus primeros e históricos puntos tras un gran drop de su apertura, Rodrigo González.

No es poco lo que mostró este equipo de Aguará que seguramente sumará más derrotas de este tipo. Pero si dejan el corazón, el alma, se entregan en cada tackle, en cada scrum y maul y tienen las ganas de ir adelante cuando tengan la guinda no importa el rival que les toque, cada partido será una victoria. Tienen en claro qué quieren del Regional: crecer, aprender, sumar gente para que este club, como cantaban, se conozca más que Newbery, el equipo de fútbol más conocido de la ciudad de Aguilares.

Los aplausos al final, no sólo de su gente sino de los rivales, el reconocimiento a su inalterable voluntad de no darse por vencidos, el llanto de varios jugadores no por la derrota sino por la emoción de un sueño cumplido de jugar en Primera, hablan que el resultado en los números es lo de menos. Para ellos, su primer partido en la gran liga del Regional fue un triunfo. Un triunfo del corazón.

Declaraciones: 

Mauro Gelsi (Cardenales): «Nosotros tuvimos el plan de juego que cumplimos en algunos momentos, que era darle mucha circulación a la pelota. Quizás por eso tuvimos tantos tries por los espacios que se dieron pero tenemos que corregir detalles para el próximo partido que es Huirapuca. La verdad que ellos demostraron que son un equipo que no bajan los brazos. Les deseo lo mejor para este torneo»

Leonardo Ponce (Aguará Guazú): «Esto para mí es un sueño. Imaginate…. estoy jugando con hijos de amigos míos. Es una emoción muy grande…Yo comencé en el viejo Aguará, viaje por el país y volví para jugar con el mi club. Sabemos que abrimos una puerta que no todos pueden hacerlo y estamos dispuesto a aprovecharlo.»