Golpe al candidato

Brian O Driscoll se filtra en al defensa australiano. Gran triunfo de El Trébol.

Irlanda pateó el tablero de la RWC de Nueva Zelanda al derrotar a Australia, uno de los favortios a pelearle el título a los All Blacks y campeones del Tres Naciones, por 15 a 6 en el Eden Park de Auckland. Los de verde quedaron primeros en el Grupo C con 8 puntos.

¡Qué golpe! Es que si bien uno en la previa podía presumir cierta paridad, jamás esperaba semejante desenlace por cómo llegaba ambos al duelo. Quizás por eso, en los primeros minutos tanto unos como otros se encargaron de medir sus fortalezas, evitando cometer errores y optimizando cada pelota que disponían en campo contrario.

En ese estrecho margen, el trébol sacó una pequeña luz de ventaja gracias a un penal y un drop de Jonatan Sexton que automáticamente se encargó de nivelar James O’Connor con su pie, para dejar el score igualado en 6 al cabo de los primeros 25 minutos.

A  esa altura la sensación que sobrevolaba por Auckland, era que los de verde habían dado en la tecla con un planteo acorde que incomodaba a su rival. Pese a ese leve predominio, los británicos debieron conformarse con la paridad que reflejaba el tanteador, ya que no pudieron traducir en tantos ese voluntarioso trabajo de sus delanteros.

Pero esa tenacidad para ir, aún con desprolijidades e imprecisiones, comenzó a pagar sus réditos cuando el apertura irlandés facturó con un nuevo acierto a los postes. De hecho, amplió la distancia con una infracción que forzó su pack en un scrum dominante, pero que tuvo como autor intelectual a Ronan O’Gara, después de que el 10 desperdiciara un par de posibilidades concretas.

Lejos de intentar defender la ventaja, los europeos siguieron agobiando a su oponente con una presión asfixiante apoyados en el sometiendo que generaron en las formaciones fijas. Por esa vía, gestaron un nuevo penal que el propio O’Gara cambió por puntos para quedar a salvo de un eventual try convertido.

Desconcentrado, descontrolado y sin un patrón claro para prevalecer en el uno contra uno, Australia fue y pudo haber descontado -penal mediante- para al menos quedarse con un bonus, aunque un nuevo pase de un desconocido Quade Cooper – displicente e impotente para generar juego- casi terminan dándole el golpe de nocaut.

Ese impacto llegó minutos después cuando el neozelandés Bryce Lawrence decretó el final y le concedió al conjunto de Declan Kidney la incuestionable victoria. Premio más que merecido para un equipo que ejecutó un plan maestro basados en una cátedra de disciplina y solidaridad.

Síntesis:

AUSTRALIA: 15 Kurtley Beale, 14 James O’Connor, 13 Anthony Fainga’a, 12 Pat McCabe, 11 Adam Ashley-Cooper, 10 Quade Cooper, 9 Will Genia, 8 Radike Samo, 7 Ben McCalman, 6 Rocky Elsom, 5 James Horwill (c), 4 Dan Vickerman, 3 Ben Alexander, 2 Tatafu Polota Nau, 1 Sekope Kepu.

Suplentes: 16 Faingaa , 17 James Slipper, 18 Rob Simmons, 19 Palu, 20 Scott Higginbotham, 21 Luke Burgess, 22 Drew Mitchell.

Entrenador: Robbie Deans

Penales: James O’Connor (2)

IRLANDA : 15 Rob Kearney, 14 Tommy Bowe, 13 Brian O’Driscoll (c), 12 Gordon D’Arcy, 11 Keith Earls, 10 Jonathan Sexton, 9 Eoin Reddan, 8 Jamie Heaslip, 7 Sean O’Brien, 6 Stephen Ferris, 5 Paul O’Connell, 5 Donncha O’Callaghan, 3 Mike Ross, 2 Rory Best, 1 Cian Healy

Suplentes:16 Sean Cronin, 17 Tom Court, 18 Donnacha Ryan, 19 Denis Leamy, 20 Conor Murray, 21 Ronan O’Gara, 22 Andrew Trimble.

Entrenador: Declan Kidney.

Penales: Jonathan Sexton (2), Ronan O’Gara (2)

Drop: Jonathan Sexton

Arbitro: Bryce Lawrence (New Zealand)

Cancha: Eden Park, Auckland.

Fuente: Rugby Fun