Gales, frente a Aussies sólidos, encontró sus limitaciones

George-North-Ben-McCalman-Australia-Wales-defence-700x367El equipo del Dragon conto con dos jugadores mas durante diez minutos, jugando por espacio de 15 minutos en las barbas mismas del ingoal australiano, careció de ideas para vulnerar la buena defensa de los Wallabies.

El equipo australiano se planto y aprovecho de cuantas ocasiones dispuso para sumar mediante los pies de Bernard Foley.  Y cuando el seleccionado de Gales se dispuso al ataque y sometio a presión a su rival. Estos se parapetaron cerca xe su ingoal y con una ferrea resistencia, desnudaron las limitaciones de los de rojo a la hora de profundizar en ataque.

Una vez que salieron del asedio, los conducidos por hansen secdedicaron avgenerar otros penales para ampliar el marcador.

El 15 a 6 determino que el primeto de grupo, Australia enfrenteba Escocia en cuartos, mientras que el segundo. Es decir Gales,  enfrente a los Springboks por lad mismas instancias.

ASÍ SE GANAN LOS PARTIDOS
Al partido lo perdió Gales y lo ganó Australia. Puede sonar una obviedad esa linea, pero voy a pasar a explicar porque. El partido fue sumamente parejo en los primeros 40 minutos, el marcador así lo refleja. Los Wallabies se fueron triunfadores porque fueron los mejores en esos pequeños detalles que siempre hacen la diferencia (ejemplo; su rapidez en ruck, involucrar la gente justa, etc) y porque si no tienen la mejor defensa del mundial, se necesita TMO para decir que no es así.Gales siempre lo corrió de atrás y jamás le encontró la vuelta, a pesar de ello aprovechó momentos para quedar a tiro.

En la segunda parte se vió a mi entender el cambio de actitud en «los dragones», al menos en sus intenciones de ganar el encuentro y plasmarlo en intenciones. El tema es que dichas intenciones siempre chocaron contra una mala ejecución y contra una muralla vestida de amarillo. Las malas decisiones se sucedieron en Gales de manera inexplicable, Gareth Davies y Dan Biggar eligieron siempre mal, el lado incorrecto, el pase incorrecto o seguir pegados a la formación cuando el «dos vs uno» del lado abierto era una invitación mas que seductora. Los dos hombres de mas no ayudaron al seleccionado rojo.

Todo lo contrario, lo sumieron mas en el nerviosismo y es sabido que este no ayuda a tomar buenas decisiones.
Ahora no todo es culpa de la pareja galesa, lo que defienden los australianos es de otro planeta, o al menos de otro continente. Cuando Will Genia vió la amarilla cualquiera hubiera pensado que a los canguros se les venía lo noche, y fue así porque luego a la tarjeta se la ganó Mumm y las cosas se complicaron mas. Se dificultaron porque ahora había que poner mas hombro que antes y calcular mejor a la hora del tackle porque después de eso los hombres de Michael Cheika tuvieron siempre el control del partido, no de la pelota, pero si del encuentro.
Luego con el ingreso de Phipps, Genia nunca regresó, Australia recuperó el verdadero protagonismo e hizo lo que el equipo de Warren Gatland nunca pudo hacer en el segundo tiempo, cruzar la mitad de cancha y volver con puntos.
El triunfo de Australia no puede objetarse, ganó porque fue el más inteligente, golpeó en los momentos que debía hacerlo y porque cada uno de sus jugadores tiene tres hombros, siempre listos para el tackle. Tampoco se puede negar que Gales le dió una manito, una que los oceánicos no necesitan, pero aún así se la dieron.

Foto: planet rugby.