Forjando sus propios sueños

Blas Cabrera con la nueva camiseta de su club.

Blas Cabrera con la nueva camiseta de su club.

Con 22 años, el pilar de Cardenales Blas Cabrera Char, partió rumbo a España para sumar experiencia y jugar en el Alcobendas, club de la División de Honor . «Espero crecer como jugador y lograr lo que todos quieren, ponerse la celeste y blanca», dice pero también se ilusiona con jugar con sus tres hermanos en el Purpurado. «Sería algo único», anhela.

Cuando comenzó a los siete años a desandar los terrenos de la institución de Silvano Bores al 400, a Blas Cabrera no se le pasaba por la cabeza dejar esos colores que ya se habían transformado en su piel.

El correr de los años, las posibilidades de crecimiento tanto personal como deportivo, torcieron el rumbo de las decisiones para que a los 22 años, el juvenil pilar de Cardenales pusiera rumbo a Europa para desembarcar en el Alcobendas de las División de Honor de España.

«Era algo que ya lo veníamos hablando desde el año pasado pero por una cuestión de estudios no me vine. Al finalizar el 2015 apareció una oferta del club Alcobendas para reforzar el equipo y pelear la última parte del campeonato para poder clasificar a los play offs. Tomé la decisión de venir ya que es una buena experiencia, tanto en lo personal como en lo deportivo. En España hay muy buen nivel, más duro de lo que me dijeron y un juego muy dinámico» comenzó la entrevista desde su departamento que está a apenas cinco minutos en auto del club.

«La verdad que vivir en Madrid es algo maravilloso, una de las mejores ciudades del mundo. Mucha seguridad y calidad de vida
Vivo en un departamento con un compañero del club, la verdad que me ubicaron en una zona increíble y muy cómoda. A pie, en quince minutos, estoy en el club», aseguró.En cuanto a lo deportivo, señaló que «el nivel muy bueno ya que la Liga de Honor cuenta con muchos fichajes del hemisferio sur, como así también de Francia e Inglaterra. Es un juego muy duro en el contacto y las diferencias son claras con respecto al rugby tucumano, aunque en la Argentina se juega a otro nivel», señaló.

Blas formó parte del seleccionado de Menores de 18, 19 y 21 de La Naranja y formó parte del equipo campeón Argentino de 2014  en el seleccionado tucumano mayor. Pero se quedó con las ganas de jugar.

«Sí, la verdad que es un sueño que me gustaría cumplir. Jugar y ganar el Campeonato Argentino. Yo festejé con el M18 y M19 pero no es lo mismo», aclaró.

Las expectativas de este año son bien claras. «Primero que nada, clasificar con Alcobendas a los play offs, lo que sería muy importante para el club. Después, a mitad de año cuando termine la temporada, me plantearé nuevos objetivos siempre apuntando a seguir creciendo» aseguró el pilar que todavía tiene una última ilusión: jugar con sus hermanos en la Primera de Cardenales.

«Las ganas de jugar con Cardenales siempre están. Es el club que me dio todo. Están jugando mis tres hermanos más chicos: Facundo, que  juega en Primera, Octavio y Gerardo en juveniles. Espero que algun día podamos jugar los 4 juntos en Primera. Sería algo único», señaló.

«Tengo 22 años. Tengo muchos sueños por cumplir. Algún sueño con objetivo celeste y blanco?… Jaja claro que sí. Creo que todo jugador argentino desea jugar con la celeste y blanca», finalizó.

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