En el duelo de Verdinegros, el de Rosario a la semifinal

Tucumán Rugby no pudo con Duendes y nuevamente los Rosarinos aparecen como firmes candidatos al título. Ahora enfrentarán a Jockey de la misma ciudad.

Fue, por lejos, la prueba más exigente en lo que va del año. Tucumán Rugby resultó un hueso duro de roer, pero no imposible para un Duendes paciente y efectivo que supo encontrarle rápido la vuelta al partido e imponerse por un categórico 30-16 y meterse en las semifinales de Torneo del Interior 2012, donde se medirá con Jockey Club.

La batalla comenzó por el lado de los forwards. Esa primera pulseada la ganó el equipo tucumano que rápidamente se instaló en terreno del tricampeón del Litoral y facturó cada error del dueño de casa con sendos penales de su apertura.

 El encuentro se presentó duro para el equipo de Conde, Boffelli y Bilbao y le demandó varios minutos poder meterse en el mismo. Sorprendido por una visita que controló la pelota, el verdinegro de Rosario no logró hacer pie hasta los veinte minutos. En ese lapso, perdió innumerables pelotas en el contacto y encima se quedó con un hombre menos por la amarilla a Nacho Fantín.

Paradójicamente, con un hombre menos, Duendes empezó su recuperación. Tuvo más la pelota y jugó más frente a una defensa que en la mayoría de los casos jugó en off side. Así y todo el local pudo vulnerar ese vallado y Simón Boffelli anotó el primer try del juego. La conquista fue una inyección anímica importante para el dueño de casa que empezó a cobrar más protagonismo. A la propuesta tucumana de jugar con dureza, Duendes le respondió con más y le aplicó juego. Así antes de que termine el primer parcial, José Basso estiró la cuenta y puso 18-6 al primer parcial 18-6.

En el complemento el encuentro continuó por los mismos carriles. Luchado y de dientes apretados. Pero Duendes tuvo mayor tiempo la pelota, lo que hizo que Tucumán Rugby, un equipo acostumbrado a tenerla para jugar e imponer el ritmo, cuando no la consiguió se empezó a equivocar, a la par de que Duendes mostraba que con la guinda sabía hacer cosas interesantes. Así pasado los diez minutos Basso anotó el tercer try y estiró las diferencias.

Herido en su amor propio Tucumán Rugby fue por el descuento que consiguió a través de Macome.

La conquista envalentonó al conjunto norteño, que pensó que aplicando una mayor dosis de dureza podía amilanar al Fantasma. Pero se equivocó. Duendes se hizo más fuerte y el equipo de Yerba Buena comenzó a ponerse más nervioso, a desequilibrarse. Esa impotencia llevó a que a diez minutos del final hubiera un intercambio de golpes entre algunos jugadores, pero la cosa no pasó a mayores.

Desde allí hasta el final Duendes manejó el partido a su antojo y hasta se dio el gusto de algunos lujos, como el sombrerito y try de Jerónimo de la Fuente que sentenció el pleito. Todo fue para el verdinegro del barrio Las Delicias, hasta el festejo bajo la lluvia. Tanto fue así que el try de Cartier ya en tiempo de descuento sólo sirvió para hacer más decoroso el resultado.

Duendes ganó y lo hizo con solvencia. Así logró su séptimo triunfo consecutivo en igual número de presentaciones ante Tucumán Rugby en el historial del torneo, sacando a relucir una paternidad que ya es manifiesta.

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