El señor rugby en Rugby Tucumano Radio

En Rugby Tucumano Radio estuvo Manuel “Sugus” Cardozo, recién llegado de Nueva Zelanda. Periodista con más de 30 años de profesión en los medios tucumanos tanto gráficos como radiales (La Gaceta, LV12). Fue jugador, árbitro y entrenador. Un apasionado del rugby y, por sobre todo, un gran amigo.

Por eso no dudó en llegarse a los estudios de FM Millenium, hasta hace poco su casa también, para comentarnos cómo fue vivir esta experiencia mundialista por primera vez. O es que sabía que lo estaban esperando las empanadas de La Norteñita, que siempre convidamos a los invitados al programa. Además, le obsequiamos el ejemplar de Jean Rivier para compartirlo en su casa o abrirlo en su próximo cumpleaños número 63, el 11 de octubre.

“Fue un cúmulo de sensaciones este viaje. Hablar con mi nieta, con mi señora, me emocionaba y lloraba. Lo hice todo el viaje. Hablé con una tía que cumplía 70 años, nos criamos juntos… muchas emociones. En la cancha cuando cantaron el himno, también y le hice escuchar a mi hijo para que sienta cómo se vivía ese momento. Espectacular. El rugby es una pasión y lo vivo como tal”, decía con su habitual verborragia este hombre que arrancó con el rugby por casualidad. Estudiaba medicina y unos compañeros le dijeron que se iban a jugar al rugby en Cardenales. El no sabía ni qué era. Y así empezó su relación con el deporte que lo lleva en la sangre.

– ¿Alguna vez soñaste con ir a cubrir un Mundial?

– No, en realidad no. Uno lo proyecta diciendo ‘no me voy a morir sin ver un Mundial’. Pero de ahí a que se dé, es otra cosa. Esto se dio rápido, casi sin pensarlo. Al principio íbamos, después nos resignamos porque se había hecho muy caro y gracias a Diego Esper, mi compañero de ruta hace 11 años (comentarista en Scrum 5, por FMI, 99.1 Mhz) que tiene eso de la juventud que no se queda quieto, conseguimos los pasajes y armamos el viaje en dos días. Ahora ya estamos trabajando para el 2015, el Mundial de Inglaterra. Vamos a estar si Dios nos da vida y salud. Uno quiere pero “el de arriba” es el que manda. Si hay trabajo y Dios me ayuda, vamos a estar en Londres.

– Cómo es Nueva Zelanda, la tierra del rugby…

– Nueva Zelanda es un lugar maravilloso. No sólo por los paisajes sino también por la gente: una amabilidad, una predisposición para solucionar las cosas. Mucho museo, mucha biblioteca, muchos estudiantes. El único lugar donde la gente está triste es en Christchurch, donde un terremoto devastó la ciudad y produjo mucho daño. Incluso el estadio donde iban a jugar Los Pumas se marcó y no lo podían usar. En un alto que tuvimos antes de ir a Wellington, vimos cómo se habían preparado, con las gigantografías de Los Pumas en el aeropuerto… pero ese lugar todavía se sacude. Hay una anécdota: cuando estábamos allí, descansando del trajín de llevar y traer valijas, me dormité. De pronto, me despierto asustado por un sacudón, en el mismo momento que pasaba una chica voluminosa con el carrito de la limpieza. ‘Ah, era ella’, me reí y Diego, que estaba a mi lado me confirmó: ‘No, Negro. Fue un temblor’. Así que la gente todavía vive temerosa de que puede volver a pasar lo peor. No fuimos a ver el centro porque nos habían recomendado que no vayamos (ahí fue el epicentro del terremoto) y respetamos también ese luto que viven los habitantes de esa ciudad.

– ¿Y cómo viste el Mundial hasta ahora?

– Nadie hubiera imaginado que Irlanda le gane a Australia pero fue estrategia pura y gran definición de los pateadores. Eso es lo que mostró este Mundial, un nivel de los equipos diferente. Salvo los All Blacks.

– ¿Le ganamos? No estamos jugando bien…

– Nuestro problema es el contacto. Qué ocurre a partir del contacto, qué pasa con la pelota: la guardamos mal, cometemos knock on, etc. En lo físico equilibramos pero nos falta en otros aspectos. En los ‘detalles’, como le gusta decir ahora a los porteños: no tener imprecisiones, el pasar bien la pelota, darle la pelota a quien corresponde y no al que se mete en el medio, que es un intruso. Me resta dinámica y velocidad en el movimiento. El scrum, por ejemplo, otro déficit. No me pueden sacar la cabeza del scrum. En el juego internacional, se está proponiendo un juego donde no se involucran más de tres o cuatro jugadores: el que marca, el que llega al tackle y voltea al hombre y los otros dos son los que limpian. Eso lo hizo Tonga en todos los sectores de la cancha ante Francia. Por eso cuando ves movimientos de muchas fases, no están cansados. En Los Pumas cuando se hacen varias fases hay jugadores que no pueden respirar. Es porque están circulando mal. Los neocelandeses, los australianos, los sudafricanos no tienen problemas en que un hoocker o un segunda línea libere la pelota para los tres cuartos. Todo esto tenemos que ir aprendiendo. Y creo que se podrá hacerlo con el Rugby Champonship en el 2012 que ya está programado el primer partido. Sí tenemos una gran defensa pero el problema es saber qué hacer cuando tenemos la pelota.

– Además, no podemos errar tantos penales…

– Todos los penales que se erraron, te diría, que un buen porcentaje Nicolás Sánchez lo convertía. Es una pena que no tenga la oportunidad de demostrarlo.