«El desafío es desarrollar jugadores para la mayor»

Chari Fornaciari habla y Priscilla Alvarez asiente. «Chari» Fornaciari está al frente del Seleccionado Naranja M21 que jugará el Campeonato Argentino. Un proyecto que va más allá de un título.

«Todos los que estamos parados acá en la cancha hemos sido elegidos, por algo y para algo. Este año se implementó el seleccionado M21 para que juegue el Campeonato Argentino junto con los mayores después de la Crossborder. Es un desafío, es lindo», arranca con su blanca cabellera Chari Fornaciari al frente de la nueva selección tucumana.

«Acá hay dos trabajos para hacer», dice con seguridad. «Uno de ellos, como objetivo, es generar jugadores que estén preparados para ponerse la camiseta Naranja de mayores. Nosotros, en estos últimos años, por lo menos en la etapa que estuvimos con Benardo Urdaneta al frente de los juveniles desde 2006, estuvimos bastante distanciados de los mayores. ¿Por qué? Quizás una cuestión de experiencia: de falta o de diferentes experiencias. Pero al producirse el bache desde que los chicos salen de M19 hasta que los vuelvan a llamar a un seleccionado, quedan medio en la nada. ¿Y el resto? Vuelven a los clubes y en algunos casos, a pre intermedia», explica.

Para hablar de esta problemática, se sentaron con los dirigentes de la Unión. «Nos parecía cara la inversión de la Unión al invertir en los talentos y desarrollo de M15 hasta M19, sin darle una continuidad. Había que cubrir ese hueco, con un M21 o M23», añadió.

Entonces salió el proyecto de no sólo darle continuidad sino buscar el jugador que está faltando. Una captación de talentos más específica. «Una de las tareas es seguir desarrollando jugadores para el mayores -continúa Chari-. Hablamos con los entrenadores de la mayores para cubrir la necesidad así captar al jugador y prepararlo, no sólo en las destrezas básicas, sino también en cada posición estratégica en el juego. Si hacemos todo bien, cumpliríamos la segunda meta que es salir campeones argentinos».

Los chicos trabajando a full.

«Este M21 será la continuidad del desarrollo del jugador. Después nos sentamos a charlar desde el jugador de mayores hasta el chico de quince años, qué es lo que queremos hacer con toda esa franja, qué podemos y cómo lo haríamos», analizó.

– De todas maneras, sobre todo en los últimos años, sí hay jugadores que hicieron el proceso y alimentaron el mayor…

– Seguramente… pero queremos un trabajo más conciente. Lo anterior fue casi inconciente, con aciertos o errores. Pero mi experiencia y percepción, me puedo equivocar, es que ni los clubes, ni nuestra unión ni el resto de las uniones del país, tienen buenas planificaciones. No hay un plan estratégico de las divisiones competitivas. No se sientan los 30 entrenadores a discutir qué necesitamos y cómo lo vamos a hacer. Siempre se vive para el día a día y nos cuesta, en esta idiosincracia muy argentina y sobre todo tucumana, planificar. Nos cuesta. Nos tendríamos que proponer, aunque más no sea, planificar el 10%.  No podemos medir los tiempos de las instituciones con nuestros tiempos. Además, nos cuesta sentarnos 20 personas en una mesa y aunar criterios. Pero hay que debatir proyectos y planes, por encima de las personas. Es difícil. Seguramente este será un año de mucho aprendizaje.

Atenta y escuchando todo lo que decía Chari, estaba Priscilla Alvarez, que desde hace tres años trabaja con los chicos en la parte física.

«Ellos son jugadores muy comprometidos, no dejaron de entrenar. A la mayoría los conozco. Son excelentes», dijo la profe.

«Reforzando el concepto de Chari, son cinco o seis que están en el plantel superior. En seis años de trabajo, ese número es poco. Son edades críticas, por la maduración de los chicos no sólo en lo físico sino también en lo sicológico porque comienzan el estudio o el trabajo. Se complica más si lo dejamos a la deriva. Es lo mejor que le pudo pasar al grupo y a la Unión, darle la continuidad en el trabajo y servir para un seleccionado mayor», finalizó.