El crack se tomó revancha

Daniel Carter no pudo festejar la Copa del Mundo que obtuvo Nueva Zelanda en 2011 y ahora se sacó la espina que tuvo clavada por cuatro años.

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La vida suele darte revanchas, hay quienes las pueden tomar y quienes no. Son muchos los deportistas consagrados a nivel mundial que, por lesiones, se perdieron una Copa del Mundo y posteriormente su seleccionado se consagró. Por poner un ejemplo, Andrea Pirlo se rompió los ligamentos cruzados de una de sus rodillas y no pudo coronarse con Italia en Alemania 2006. Algo similar le ocurrió a Daniel Carter.

El crack de Nueva Zelanda se lesionó un tendón de la ingle, que se produjo durante el entrenamiento final antes del partido con Canadá por el mundial que se disputó en su país en 2011, y quedó afuera. El dolor fue tan grande que el staff prefirió no darle de baja y que obtenga su merecida medalla. Pero para él no era lo mismo y buscó revancha.

Durante cuatro años se preparó de la mejor manera para llegar a Inglaterra 2015. Se convirtió en el jugador con más tantos en la historia del rugby. Con 1552 superó al inglés Jonny Wilkinson y siguió demostrando por qué fue elegido en 2012 como mejor jugador del planeta.

La esperada revancha llegó. Carter fue de menos a más durante la recientemente terminada Copa del Mundo. Para coronarla, no tan solo obtuvo el bicampeonato consecutivo con los All Blacks (tercero para los de negro), sino que fue la gran figura del encuentro. El crack le puso la frutilla que le faltaba al postre de su carrera y así se despide de la mejor manera con la camiseta de Nueva Zelanda.

 

Marco G. Lamoglia