EL «Cachorro» está feliz

 

No lo puedo creer; todavía no caigo del todo

BUENOS AIRES — «Leguizamón, Juan Manuel; Rodríguez Gurruchaga, Martín; Roncero, Rodrigo&». El head coach Santiago Phelan, en la intimidad del Anexo del San Isidro Club, le iba anunciando a sus jugadores, por orden alfabético, quiénes participarían de la próxima Copa del Mundo. Y ahora era su turno. ¿El entrenador diría «Sánchez, Federico Nicolás? ¿O pasaría directamente a Scelzo, Martín?

Ansiedad, nerviosismo, angustia, impaciencia. Todos estos sentimientos se conjugaron para que al encarador apertura tucumano le temblaran los brazos, las piernas, todo. «Sentí que explotaba. Tati tardó un segundo en nombrarme, pero para mi fueron como 15 minutos. Después, fue todo felicidad», confiesa el Cachorro, que con 22 años fue unas de las piezas angulares para que Pampas XV se quedara con el título de la Vodacom Cup sudafricana.

¿Y qué pasaba si no estabas?

Me iba a quedar tranquilo, sabiendo que había dejado todo. Porque si Tati no me elegía iba a ser porque algún compañero estaba mejor, pero no por algo mío directamente.

¿A quién llamaste cuando te confirmaron?

Me llamaron a mí, je. Mi mamá me llamó a las cinco y diez para saber qué había pasado y ahí le conté. Después, hablé con mi papá y con mi novia.

A Nico se lo escucha radiante, feliz. Pero dentro de esa alegría, que lo recorre de pies a cabeza, tiene claro que la baja del crack Juan Martín Hernández (lo operaron en marzo de la rodilla) fue vital para que él hoy esté descorchando. «Si Juani llegaba, a mí se me complicaba. Cuando me enteré que lamentablemente no iba a estar, supe que mis chances habían aumentado. Aunque igual me moría de nervios», cuenta el 10, que hace menos de un mes firmó contrato con Bordeaux Beagles francés para jugar el Top 14 2011/2012

¿Ya te caíste en lo que se te viene en Nueva Zelanda?
No lo puedo creer; todavía no caigo del todo. Pasó todo muy rápido. Gané la Vodacom, que era un sueño para mí, y ahora viajo al Mundial, que era otro sueño. La verdad, todo lo que me está pasando es impensado. Y estoy feliz que así sea 

 

                                                                                      Fuente: Scrum.com

                                                                                      Por Ramiro Guillot