El adiós de un grande

El retiro de un grande. (Foto face Germán Aráoz)

El retiro de un grande. (Foto face Germán Aráoz)

El emblemático segunda línea del Jockey y del seleccionado tucumano tuvo un merecido partido homenaje con familiares y amigos.

De todas las grandes figuras que han vestido la camiseta “naranja” en la última década,Gabriel Pata Curello (36 años) es sin dudas la más representativa. Capitán del seleccionado tucumano desde 2008 hasta el año pasado, el segunda línea del Jockey es un emblema del rugby tucumano. Era inconcebible entonces un retiro en silencio, aunque esa fuera su voluntad. Por eso, su familia y sus amigos organizaron una despedida sorpresa para el legendario “Pata”.

“Para empezar una nueva etapa, necesitaba cerrar esta. Así que se me ocurrió armarle una despedida con sus amigos del club y del seleccionado. Hace un mes que lo venía planeado y por suerte salió todo perfecto”, cuenta Cecilia Mecozzi, esposa de Gabriel.

Como al capitán de los “cañeros” nunca le gustó figurar, el homenaje estuvo camuflado como un supuesto partido de fútbol con los chicos del club. “Armamos un grupo de Whatsapp y todos iban confirmando asistencia, menos Gabriel. Unas pocas horas antes del partido me llamó para pedirme que lo pasara a buscar”, relata Enrique Saéz, al que le tocó hacer de anzuelo. “Cuando estábamos llegando al club, lo ve entrando a un amigo que nada tiene que ver con el Jockey. Entonces se empezó a preguntar qué hacía él ahí, y yo trataba de cambiarle de tema para que no se avivara. Y cuando llegamos a la cancha y ve que estaban los padres y los amigos, me pega y me dice: ‘bolú, ¿qué es esto?’. Ja ja, no lo podía creer”, cuenta.

Ilustre

“Me trajeron engañado, je. A mí no me gusta mucho hacer ruido, pero es muy lindo haber podido compartir esto con tantos amigos”, agradeció Gabriel, que decidió ponerle fin a su trayectoria de 18 años en la primera del Jockey en la recta final del Regional.

“Cuando venía al club, sentía que ya no me encontraba, algo que nunca me había pasado. Ahí entendí que había llegado al final”, explica “Pata”, que por pedido de los entrenadores “naranjas” tiró un poquito más, hasta el Argentino, donde jugó su último partido oficial en la fecha 3 ante Rosario.

“Me divertí, la pasé bien, hice muchos amigos, y con eso me alcanza. ¿Qué me llevo? Muchísimo. Todo lo que el rugby te puede dar. Sobre todo, grandes amigos y enseñanzas. Perdí muchísimos más partidos de los que gané y eso me enseñó a pelearla, a no bajar los brazos, a seguir adelante”, resumió, y subrayó que se va para no volver: “seguramente en los primeros partidos que vea desde afuera me va a costar, pero ya está decidido. Además, ya agarré una división para entrenar. Ya está. Me voy lleno”.

por Federico Espósito, de La Gaceta

Relacionados