Debut soñado

El festejo alocado del equipo albiceleste al vencer a Francia en 2007.

El festejo alocado del equipo albiceleste al vencer a Francia en 2007. (Foto: RWC)

Los Pumas sorprendieron al mundo del rugby cuando vencieron a Francia en el partido inaugural de 2007. Nunca antes ni después pudieron repetir una alegría desde el incio

WARE, 17 de septiembre – Todos los participantes de una Copa Mundial de Rugby coinciden en que el partido debut de un equipo, es completamente diferente al resto de los enfrentamientos. Los nervios, la ansiedad y la carga emocional lo convierten en una ruleta de casino, donde puede ocurrir cualquier cosa.

Argentina no tiene un historial favorable (solo una victoria en siete debuts), y las apuestas ponen a los All Blacks como lógicos candidatos a mantener la tendencia de la estadística. Pero el antecedente de lo ocurrido en Francia 2007 y la reciente victoria argentina sobre Sudáfrica del mes pasado, encienden alguna luz de alerta, para sostener el “nada está dicho” de los partidos que se dan por ganados de antemano.

Mundial por Mundial, debut por debut

En el primer Mundial de 1987, en Nueva Zelanda, Los Pumas debutan ante el desconocido Fiji en lo que aparentaba ser un partido accesible. Fue la peor pesadilla jamás soñada, con un score final que terminó en 28 a 9, sin que Argentina pudiera llegar al ingoal de los del Pacífico Sur y con la extraña idea de probar patear a los palos con arena para sostener la pelota, algo que jamás había intentado antes. Luego vendría una caída ante Italia por 25 a 16, y el ticket de regreso a casa con la caída ante los anfitriones y primeros campeones del Mundo por 46 s 15.

Cuatro años más tarde, en la cita de 1991 en Inglaterra, se enfrentó a los Wallabies con quien perdieron por 32 a 19, que sería tal vez el partido donde dejaron la mejor imagen con un par de tries de Terán y otro par de drops de Arbizu. Luego llegarían sendas caídas contra Gales (7-16) y Samoa (12-35), que mandarían al equipo que conducían Luis Gradín y Guillermo Lamarca, una vez más de regreso a casa en la primera ronda.

En la Copa del Mundo de 1995, disputada en Sudáfrica, Argentina abrió el fuego de su grupo ante Inglaterra, en Durban y cayó por 24 a 18, en un encuentro parejo, con Los Pumas marcando dos tries contra ninguno de los de la Rosa, pero cometiendo muchos penales que le costaron el partido. Luego vendrían derrotas ante Samoa por 32 a 26, y ante Italia por 25 a 31, que le costaron la clasificación a la siguiente fase.

Hora de inaugurar Mundiales

A partir del 1999, Argentina tomó la costumbre de decir “presente” en el partido inaugural. En aquella Copa, lo hizo frente al organizador, Gales, con una buena actuación, pero sin poder festejar un triunfo. Fue caída por 23 a 18 en el estreno del Millenium Stadium, donde los 6 penales de Gonzalo Quesada empezaron a demostrar que el Botín de Oro tenía un serio aspirante. Más allá de aquella caída, fue la primera vez que Los Pumas pudieron acceder a la segunda ronda de una RWC, donde superaron a Irlanda (28-24) en octavos de final, para luego caer con Francia en cuartos (47-26)

En la Copa de 2003, en Australia, Los Pumas volvieron a abrir aquella competencia en el partido inaugural ante los Wallabies. Fue una clara victoria de Australia por 24 a 8 en el Telstra Stadium de Sidney, que si bien Argentina se recompuso con dos goleadas consecutivas ante Namibia y Rumania, terminó en un recuerdo amargo, puesto que Irlanda se tomó revancha de lo ocurrido cuatro años atrás y dejó a Los Pumas sin poder superar la clasificación, tras vencerlos en el choque definitorio del grupo por un ajustado 16 a 15, que los envió de regreso a Buenos Aires.

El gran golpe

El de 2007 fue, sin lugar a dudas, el mejor debut y RWC de Los Pumas. Una vez más elegidos para estar en el partido inaugural, le propinaron la primera de las dos victorias que deberían soportar los galos en el torneo que organizaron. Argentina dejó en silencio al mundo del rugby cuando doblegó por 17 a 12 en Saint Dennis a Francia. Los Pumas terminarían invictos su grupo, con triunfos sobre Georgia (33-3), Namibia (63-3) e Irlanda (30-15). Luego sería el turno de Escocia (19-13) en cuartos de final, para caer con Sudáfrica (13-37) en semifinales y alcanzar el histórico tercer puesto en una nueva victoria ante Francia, ahora por 34-10 en el Parque de los Príncipes.

En la última Copa del Mundo, disputada en Nueva Zelanda, Argentina debutó ante Inglaterra, en Dunedin, en un partido parejo que se resolvió en el segundo tiempo con el ingreso de Ben Youngs quien con su try resolvió el pleito por 13 a 9 para los británicos. Los Pumas pasaron de ronda, cuatro años atrás, con la victoria sobre Rumania (43-8), y sobre todo con la agónica definición del grupo ante Escocia, bajo una torrencial lluvia en Wellington por 12 a 11, gracias a un recordado try de Lucas González Amorosino; para cerrar la etapa de grupos con otro triunfo ante Georgia (25-7). Luego vendrían los All Blacks en el camino de los cuartos de final, para despedirse de ese mundial con una caída frente a los actuales campeones del mundo por 33 a 13.

por Juan Cruz Carrizo, de Rugby World Cup