De sueños e ilusiones

Los Pumitas no definirán este sábado el título del World Rugby U 20 Championship que se juega en Santa Fe. Pero este equipo dejó abierta más que la posibilidad de ganar una copa.

La verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza.»

Sobre héroes y tumbas«,  Ernesto Sabato (1961)

Es lunes 17 de junio, feriado, frío, lluvioso en Santa Fe. Un grupo de jóvenes hombres salta a la cancha del Hipódromo de Rosario con la camiseta argentina para cumplirse una promesa: ser finalista del World Rugby U20 Championship. Llevan en sus espaldas la ilusión, propia y ajena, de llegar a disputar el título del mundo.

Tras arduos e intensos 80 minutos, Australia le arrebató ese deseo íntimo (compartido y multiplicado por muchos que amamos el rugby) con oficio, mayor envergadura física, destreza individual (el capitán Fraser McReight  fue una fiera) y letal poder de definición. Un justo finalista. Sin discusión.

Pero, ¿qué dejó este recorrido de Los Pumitas en el torneo mundial, aunque falte un partido ante Sudáfrica por el tercer puesto? Mucho.

Hubo picos altísimos en este equipo como el capitán Juan Pablo Castro, el santiagueño Bautista Pedemonte, el apertura Joaquín de la Vega Mendía, el hooker Pablo Dimcheff, el segunda línea Manuel Berstein o el full back Ignacio Mendy, donde los tucumanos se ganaron un lugar a puro coraje en un plantel con muy buen nivel técnico.

El medio scrum de Natación y Gimnasia, Gonzalo García, con toda su experiencia para manejar los forwards, ganar metros y filtrarse hasta hacer tries o involucrarse en la tarea de defensa ante rivales más grandotes.

Mateo Carreras, que a pesar de su porte físico no le intimó el metro noventa del rival australiano y lo llevó puesto 10 metros. Fue importante en defensa y en ataque, poniendo adelante al equipo. Tuvo pocas chances de tener pelotas para definir con su gran velocidad y escurridizos movimientos.

Thomas Gallo, el pilar de Universitario, que terminó por confirmar sus condiciones y se quedó con la titularidad (y un try para la historia) al igual que Francisco Coria Marchetti, el pilar derecho de Lince, quien arrancó en el banco y se adueñó de la 3 en la espalda.

Mariano Muntaner, el que inició sus camino como tercera línea de Tucumán Rugby que por la lesión de Ramiro Gurovich (fractura en la mano izquierda) tuvo su chance de jugar algunos minutos y mostrar que su camino recién empieza como hooker.

El juego de Los Pumitas fue prolijo, potente su scrum, tuvo un line sólido (a pesar de la altura de los australianos ganó hasta los ajenos) y llevó peligro cuando tenía pelotas para jugar con sus backs después de que los forwards abrían el camino. Fiji y Francia lo sufrieron. Hay material humano suficiente para creer a futuro y crecer en el plano internacional.

Este equipo de jóvenes hombres no sólo ilusionó para el título de este Mundial Juvenil sino también para alimentar la esperanza del rugby nacional, porque los chicos representan a gran parte del país. Ya no se trata sólo de Buenos Aires o Rosario y algún salpicado de Córdoba o Tucumán.

Volviendo a la pregunta de qué dejaron estos Pumitas, la respuesta es única. Futuro.

El sueño, no terminó. Recién comienza.

Pero esa, es otra historia.

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