Damián Arias: “A Tucumán siempre voy a volver”

El pilar surgido en Lince, habló con Rugby Tucumano desde Bourg-en-Bresse, Francia. El primera línea cuenta como vivió los momentos mas duros de la pandemia, además de su presente y su futuro.

El coronavirus vino sin dudas a ponernos de cabeza. Esta pandemia nos obligó a reinventarnos y eso a muchos les ocasionó, por lo menos, un dolor de cabeza.

Les invitamos a conocer sobre el Bourg-en-Bresse, equipo homónimo de la ciudad francesa de casi 41.000 habitantes cercana a Lyon y la frontera con Suiza, que milita en el Federale 1.

Este club, como todo el rugby francés, sufrió el parate primero y luego la suspensión de su torneo pero con un detalle que nos cuenta el entrevistado Damián Arias, el tucumano que hace ocho años que juega profesionalmente en Francia y ahora se destaca como pilar derecho del USBPA (Union sportive bressane Pays de l’Ain).

“Estábamos primeros en la tabla y apuntábamos a subir al Pro D2 cueste lo que cueste (NdR: la segunda división en Francia). Cuando faltaban cinco partidos para terminar el campeonato, la Federación Francesa suspendió el campeonato anulando ascensos y descensos. Fue duro porque no pudimos terminar el campeonato de la mejor manera”, comenzó.

Al igual que sus colegas, al menos los que juegan de manera profesional, al primera línea no le quedó otra que entrenarse por su cuenta. El club les envió un programa de entrenamientos y a su vez les facilitaron elementos para mantenerse en forma.

Sobre la vuelta a los entrenamientos dijo que “volver a los entrenamientos fue muy satisfactorio, estuvimos encerrados y sin hacer deporte colectivo durante cuatro meses. Macron es muy estricto y durante la primera cuarentena no se podía salir a la calle , salvo por necesidad urgente. Salir a la calle sin un motivo válido equivale a una multa de 135 € ($ 12.895 pesos)”. Cabe destacar que Francía, al igual que muchos países del mundo, vive una segunda ola de contagios.

Arias con Jorge Camioneta Fernández, en sus tiempos de Lince.

Para desgracia de Damián y sus compañeros la F.F.R. tomó idéntica determinación aunque solamente hasta mediados de enero. Al momento de la suspensión, el USBPA había ganado cinco de seis enfrentamientos. Sin embargo, las malas noticias no quedaron solo ahí. El y 20 compañeros se contagiaron. “Afortunadamente fui asintomático y pude seguir entrenándome. Quien en verdad lo pasó mal fue mi mujer porque ella tuvo todos los síntomas. Actualmente ambos estamos bien y yo continúo préparandome para lo que se viene”, aclaró.   

Sobre su situación personal, el ex hombre de Lince nos contó, “me queda un año de contrato. Tengo 30 años y si todo sigue bien, quiero jugar todo el tiempo posible. Con mi familia estamos muy cómodos y adaptados aquí. Además tengo proyectos para la vida después del rugby y me gustaría que se puedan concretar en Francia» (NdR: está por iniciar el curso para entrenador especialista en scrum).

Al momento de despedirse aseguró que “a Tucumán siempre voy a volver porque mi familia está allá” aunque, quizás, tengamos la posibilidad de verlo jugar en tierras tucumanas. Soñar no cuesta nada.

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