Corbalán Costilla: «nuestro objetivo es que los chicos vuelvan al club cuanto antes»

El presidente de la Unión de Rugby de Tucumán analizó la realidad actual y la de los clubes. Reunión con instituciones estatales.

La Pandemia de COVID-19 paró en seco los proyectos, las ilusiones y las ganas de jugar al rugby en todas las divisiones en todo el mundo.

Tucumán no es la excepción y los clubes están viviendo una durísima realidad.

Es por eso que el presidente de la Unión de Rugby de Tucumán, Marcelo Corbalán Costilla, se reunió con diferentes instituciones que alivien la situación actual.

«Estamos pasando un mal momento porque no podemos ir al club, que más allá de lo deportivo es lo que hacemos, la vida de club. Y eso no es saludable. Somos conscientes que somos el último escalón en esta pandemia pero buscamos la apertura social de los clubes. No pensamos en entrenamientos y menos en partidos. Queremos que los socios puedan volver a la actividad en las instituciones, que vuelva a latir el club. Que los chicos vuelvan al club cuanto antes. Por eso es que nos reunimos con diferentes instituciones para conseguir ayuda económica y así aliviar un poco la situación», dijo el presidente.

«Nos juntamos con varios legisladores, muchos de ellos ligados al rugby como ex dirigentes, como padres de jugadores y fue bastante buena. Hoy los clubes pasan por una realidad durísima porque hay que pagar los servicios, los sueldos de los que mantienen las instalaciones y a pesar de la ayuda del gobierno nacional, no alcanza», señaló.

Marcelo Corbalán Costilla con el presidente de la Legislatura de Tucumán, Osvaldo Jaldo.

«En esta etapa pusimos en conocimiento del presidente de la Legislatura, Osvaldo Jaldo, la realidad de los clubes, qué se hace en los clubes y como lo hacen. El crecimiento del deporte en el desarrollo y las categorías en los diferentes puntos de la provincia, algo que lo sorprendió al nombrarle que estamos con polos rugbísticos en Graneros, Santa Ana, Trancas, San Pedro de Colalao, Los Nogales, Bella Vista, en los valles… Jaldo tenía la impresión que el rugby se circunscribía a la capital, Yerba Buena y Concepción. Ante esa perspectiva y de la cantidad de chicos que están en el deporte, es muy bueno porque tenemos 3300 jugadores inscriptos en el BDUAR, 21 clubes distribuidos por toda la provincia… Eso fue lo que motivó que Jaldo proponga una mesa de trabajo para llegar mucho más al interior. Fue muy positiva la reunión», aseguró.

También tuvo reuniones con otras entidades, entre ellas la Caja Popular, EDET y el Municipio de la capital. Con esta última señaló que «quisimos retomar la idea del año pasado, con las acciones en el barrio Juan XXIII y la Costanera para proyectarla en otros barrios. Ya tenemos un contrato marco con la municipalidad y, a través de un programa y la estructura del rugby desarrollo más el apoyo municipal, la idea es que alguno de esos chicos pueda incorporarse al rugby formal, con tendrá un seguimiento tanto de la Unión como de la Municipalidad y que, a la vez, esos chicos inspiren a sus pares a jugar al rugby con la modalidad de tocata, por ejemplo. Pero mientras no pasemos a una fase posterior, en la que se permitan las actividades deportivas o sociales, no podemos avanzar con estas propuestas».

Al consultarlo sobre el protocolo elaborado en la URT y si es necesario que lo apruebe la UAR para llevarlo a cabo, dijo que «no depende de la UAR que nosotros abramos el rugby porque eso tiene 2 instancias: una de salud, que es responsable el Comite de Emergencia a cargo del Ministerio de Salud de la provincia y la otra política, por parte del Poder Ejecutivo. Si ese protocolo lo aprueba el ministerio pero el Ejecutivo dice que no, no se puede llevar a cabo. Nuestro objetivo en el corto plazo es la apertura social de los clubes. Que los clubes abran sus puertas… estoy convencido y anhelo que hagamos bien las cosas para que volvamos al club, sobre todo, los juveniles y los infantiles».

En cuanto a la relación con la entidad madre del rugby nacional, Corbalán Costilla fue claro: no es la mejor. Y que en esa posición, no hay manera de construir.

«La realidad con la UAR es buena pero no estamos 10 puntos. Las circunstancias nos llevaron a comenzar una relación sumamente armoniosa a hoy tener un mero contacto institucional. No olviden que comenzamos los conflictos a principio del año pasado con el Reglamento de Competencia (sobre igualar los votos en el Comité Regional); a fin de año, con la inclusión de la Superliga y la cantidad de jugadores que podía llevarse cada equipo, otro cono de enfrentamiento y por último, lo sucedido en el arranque de este año con el Regional del NOA que llevó un mes de reuniones, del 10 de febrero al 10 de marzo, con marchas y contra marchas. La verdad que fue desgastante. Particularmente sostengo que no se puede vivir en permanente conflicto porque me saca de foco para construir y generar cosas positivas, que es lo que más quiero para el rugby tucumano y del NOA«, finalizó.

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