31 – 7, 38 – 3. Dos partidos en uno

Por más que cueste comprender esto ocurrió en la noche salteña, cuando Pumas y Wallabies cerraban la Rugby Championship 2018.

Los casi 21.000 espectadores que se dieron cita en el estadio Ernesto Martearena se preguntaban, ¿Qué pasó?, ¿Cómo  puede ser?.

Lo real es que Los Pumas tuvieron un arranque arrollador, con dominio territorial, mucha presión, cambio de velocidad en los cruces y profundidad en los ataques lo que hizo efectivas sus incursiones a punto tal que en 5 minutos de juego el marcador era 14 a 0.

Los Wallabies estaban aturdidos y a pesar de ello intentaron una reacción para dejar sentado que estaban presente.

A lo ya mencionado, los dirigidos por Mario Ledesma en defensa desbarataban los intentos de la visita y se adueñaron de las formaciones fijas. Pero todo lo positivo empezaba a cambiar: Nicolás Sánchez se retiró lesionado y su lugar lo tomó González Iglesias, quien al minuto de ingresado dibujo una finta para culminar un buen try de muy buena factura. A esto le agregó su conversión y un penal más para cerrar el parcial 31 a 7.

No obstante, antes del cierre hubo una jugada que casi le da más descuento a la visita, no fue; pero avisó que la desconcentración se había terminado.

Pero nadie imaginó lo que Cheika mando al segundo tiempo. El conductor australiano metió mano en el entretiempo y desde los relevos se vio el cambio. Quien arrasó fue la visita y en 12 minutos ya pusieron las cosas 31 a 28, a partir de los errores argentinos y el resurgir de sus virtudes.

Había mucho recorrido en el reloj y los de Cheika inclinaron la cancha y la falta de reacción de los de Ledesma lo tornaron en un tobogán. Luego llegaron dos tries más para Australia y los argentinos solo un penal para decorar el resultado.

El silbato de Jaco Peyper determinó el final de un partido que, analizado en un todo, es inentendible. Pero analizado como dos partidos en uno comprenderemos que Los Pumas solo tuvieron cabeza para un sólo tiempo y luego se quedaron sin ideas, desde sus jugadores hasta su staff técnico, mientras que los Wallabies tuvieron cabeza a partir de la intervención de Michael Cheika quien los motivó para ganar en el segundo tiempo.

Dos partidos en uno que dejan muchos interrogantes: ¿Cuál es el verdadero nivel de Los Pumas? ¿Que llevó a Australia a cambiar diametralmente su rendimiento? ¿El problema de los argentinos es físico o mental? ¿Ledesma trajo una verdadera revolución? ¿Los jugadores se siente motivados por el Staff? ¿Qué  dijeron Ledesma y Cheika en el entretiempo que obtuvieron resultados opuestos? ¿A quién se responsabilizará ahora de esta derrota, ya que en la anterior se habló de los años en que el scrum no se trabajó el scrum? y habría otras que necesitan respuesta porque no se puede jugar tan bien un tiempo y tan mal otro.

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