25 años con el arbitraje

Marcelo Abdala festejará sus 25 años arbitrando.

Este fin de semana el Torneo Veco Villegas cumplirá sus Bodas de Plata y Marcelo Abdala también estará de festejo porque comenzó su carrera en el referato justamente con este encuentro.

Parece mentira. Pero pasaron 25 años. Tucumán Rugby pondrá en marcha otro Veco Villegas que seguramente generaron cientos de historias.

Muchos hombres del rugby dejaron su huella a lo largo del tiempo. Como la de Marcelo Abdala, que no sólo tiene asistencia perfecta en la fiesta juvenil nacional. El también estará de festejo. Por crecer junto al torneo y por hacerse con él porque, como el Veco, él se inició en el referato en 1987 con apenas 23 años.

«En sus principios, dirigir en el ‘Veco Villegas’ era premio al esfuerzo de todo un año», inicia la charla con nuestro colega de El Tribuno Tucumán, Diego Esper.

«Comencé dirigiendo los domingos por la mañana. Y con el tiempo, se me fueron abriendo las puertas y conocí a personajes como «El Pollo» Carlos Molinari, Santiago Borsani y Víctor Rabuffetti, tipos que hasta el día de hoy siguen siendo mis amigos», recuerda orgulloso.

«El Veco me ha permitido empezar a insertarme a nivel nacional. He disfrutado enormemente dirigirlo. para mí fue dirigir por primera vez un torneo aparte del local», rememora.

«Me acuerdo de un edición, en la que Duendes de Rosario tenía un equipazo con jugadores como Camilo Boffelli y Pablo Bouza. Ese  torneo me marcó porque dirigí a Duendes viernes, sábado y domingo. Fueron campeones por su juego, por su presencia, por su disciplina. Fue uno de los torneo más lindos que viví» destacó y agrega que «por el Veco pasaron muchos jugadores que después fueron Pumas como el cordobés Facundo Soler, por ejemplo».

«Al mismo tiempo fui conociendo colegas que fueron apareciendo como Gustavo López González o Marcelo Luque que hoy no dirigen pero con quienes me sigo contactando. El Veco deja amigos para siempre y te abre puertas en todos lados. Llegar a un lugar y que te reciban con los brazos abiertos no tiene precio. Yo lo disfruto enormemente. Y a esta altura dirijo sin tensión ni nerviosismo. Disfruto a pleno», afirma.

«En el Veco el año pasado me tocó dirigir a Universitario bajo un diluvio. Fue un partido magnífico, la pasé bomba, con agua y todo» dice y añade que «el Veco es especial. Los chicos lo toman como el broche de oro de su año. Eso hace que los vea jugar cada partido como un test match».

«Seguiré dirigiendo mientras siga disfrutando y mis piernas aguanten», avisa el ex wingforward de Lawn Tennis, recordando que se inició con el silbato «cuando me rompí la rodilla. El médico me dijo, ‘te opero los meniscos y de acá a 5 años tenés artrosis o dejás de jugar’. Dejé. El arbitraje es una manera de seguir jugando. Hasta el día de hoy lo siento así».

por Diego Esper, de El Tribuno de Tucumán, para Rugby Tucumano