12 años y el hambre de gloria intacto

Omar Portillo, Mariano Vie, Gustavo Aguero, Gerardo Perdiguero, Omar Moahalla y Juan Pablo Espeche, los protagonistas de aquella final del 2004. Este domingo quieren un final de fiesta. (Foto:  La Gaceta / Florencia Zurita)

Omar Portillo, Mariano Vie, Gustavo Aguero, Gerardo Perdiguero, Omar Moahalla y Juan Pablo Espeche, los protagonistas de aquella final del 2004. Este domingo quieren un final de fiesta. (Foto: La Gaceta / Florencia Zurita)

Gerardo Perdiguero, Juan Pablo Espeche, Omar Moallah, Mariano Vie, Omar Portillo y Gustavo Aguero fueron protagonistas de las finales del Torneo del Interior y el Nacional de Clubes del 2004 de Los Tarcos. Hoy, a las puertas de otra definición ante Jockey Club de Rosario, comparten las sensaciones con Rugby Tucumano.

El 2004 fue una gran temporada para el club Los Tarcos. Venía de salvarse del descenso el año anterior y al siguiente, no sólo se consagró campeón Regional después de 10 años, sino que llegó a dos finales en los dos grandes torneos a nivel nacional: el del Interior (cayó ante Tala en Córdoba 35 a 26) y el Nacional de Clubes (perdió frente a Duendes, en Rosario, 32 a 21). Fue una cosecha agridulce.

Pasó mucha agua bajo el puente desde aquellas finales. Incluso la forma de participación y de jugar estos torneos. Ahora Tarcos está nuevamente a las puertas de una nueva definición del torneo del Interior para ganar una plaza para el Nacional de Clubes, ante Jockey Club de Córdoba, encuentro que se jugará el domingo en el ex aeropuerto, desde las 15.40 con el arbitraje del cordobés Jason Mola.

De aquellas finales hay cinco sobrevivientes: los que siguen dentro del campo de juego como Gerardo Perdiguero, Juan Pablo Espeche y Omar Moallah, y dos que están como entrenadores: Omar Portillo, en el cuerpo técnico (el otro es Gravano) y Gustavo Aguero, como head coach y quien fuera el entrenador de aquel equipo.

Coincidencias y diferencias. Todos rescatan el hambre de gloria, tras 12 años de no lograr finales nacionales mientras que las diferencias hacen hincapié en el tipo de juego y madurez del equipo.

«Aquél equipo era más grande en edad, un poco más asentado. Tenía jugadores con mucha experiencia mientras que éste está lleno de jóvenes, salvo nosotros, pero tenemos las mismas ganas. «, arrancó Gerardo Perdiguero.

«Lo que recuerdo de aquella final es que no podíamos entrar al club por la cantidad de gente que había viajado de Tucumán y la entrada al vestuario fue algo increíble, inolvidable, con todos los familiares, amigos. Ahora lo vivo con mucha más tranquilidad, no tengo esa ansiedad y lo estoy disfrutando. Estoy viviendo diferente esta final, tratando de transmitir todo esto a los chicos. Es la primera vez que me toca en el club, un torneo Nacional y tengo la suerte de seguir jugando», dijo un emocionado Juan Pablo Espeche.

«La verdad espero que pueda acompañarnos toda la familia de Tarcos y que estén mis hijos que son muy chicos. Yo jugaba la final en Córdoba y Santiago y Luciano Portillo eran los que estaban pintados la cara alentando. Ahora Santiago juega a la par mía. Una sensación increíble. Espero que sea una verdadera fiesta», agregó.

«Ese equipo te sometía con el pack que era tremendo. Quizás este pack no sea tan duro como aquél pero tenemos una dinámica diferente y con los tres cuartos tenemos un equipo más completo. La defensa y la agresividad será la clave por donde pasará el partido», analizó Omar Moallah.

«Espero un triunfo después de tantos años de postergaciones del club y Dios quiera que esta sea la oportunidad que esperábamos. Es la primera que se juega en casa y sería un hermoso broche para el club. ¿Para mí? Sin duda alguna. Comencé de nuevo este año buscando disfrutar el juego que hace tiempo había dejado de hacerlo y ojalá que pueda, si me toca irme, con un título», finalizó Moallah.

«Lo estoy disfrutando por partida doble: por el club, por el lugar que me toca estar y como padre, porque juega Santiago. Es algo increíble que emociona. El viajaba con nosotros cuando tenia 6 o 7 años y ahora está representando al club», señaló el entrenador Omar Portillo.

«Nosotros estamos tranquilos, tratando de transmitirles eso a los chicos. Desde el lunes estamos analizando videos y sabemos que son un gran equipo y que saben qué es lo que quieren hacer dentro de la cancha. Nosotros también sabemos a qué jugamos, qué es lo que queremos y confiamos en los chicos. Tenemos un gran pack de forwards, buena defensa y también una buena definición por los  tres cuartos. Somos conscientes que serán 80 minutos durísimos», añadió.

«La verdad que es una alegría enorme. Ya cumplí 20 años de entrenador y estoy contento con el grupo que se formó para llegar a esta instancia. Aquél equipo que entrenábamos, era un equipo más maduro, con jugadores de mayor edad. Acá hay un semillero importante, con jugadores muy jóvenes y creo que todavía pueden explotar mucho más», dijo Gustavo Aguero.

«¿Si cambiaría algo? No, a este equipo no le cambio nada. Si hay algo que cambiar, sería en las formativas para que los chicos lleguen a los planteles superiores con mayores destrezas. Pero a este equipo le tengo Fe. Siento las mismas cosas que hace 20 años o más. Ese nerviosismo a horas de una final. Lo disfruto más porque yo estoy como un encargado del grupo de entrenadores. Ellos son los que tienen que resolver las cosas dentro de la cancha. Ojalá podamos disfrutar de una fiesta», señaló Aguero.

Tarcos se está preparando para explotar el domingo. Los dirigentes están haciendo todo para que así sea. Que el tiempo y el clima sean benévolos para que salga un buen espectáculo y que la fiesta sea completa con el título en la provincia.

 

 

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