¿Qué pasa en el Rugby Tucumano?

Esa es la pregunta que se hacen los árbitros a través de una nota enviada a la redacción de nuestra web. Están preocupados por varios hechos de indisciplina que no tienen sanción o no se respetan.

 

Mucho se habló de la sanción que cabría o no a tal o cual jugador por un hecho de indisciplina, ya sea verbal o físico, pero parece que en realidad la cosa es mucho más seria. Los árbitros reflejaron sus preocupaciones en una nota enviada a nuestra web.

Aquí la misiva completa.

«Nuestro rugby ha sido protagonista en los últimos tiempos por sus excelentes logros deportivos, tanto a nivel juvenil como mayores. En el primer caso en seleccionados provinciales y en el segundo a nivel de clubes. Sin embargo, estos logros se ven opacados por hechos de violencia dentro y alrededor de los campos de juego. Hechos de violencia protagonizados por diferentes personas vinculadas a este deporte, sean jugadores,entrenadores, árbitros, simpatizantes o dirigentes.

Nos preguntamos que hizo, hace o planea hacer nuestra dirigencia, ya que desde nuestra participación como referee estamos muy preocupados por la inacción reinante.

Este año se produjeron incidentes gravísimos en el sur de nuestra provincia donde un árbitro fue agredido y golpeado cobardemente. El club involucrado ni siquiera presentó un descargo y sólo recibió como sanción perder la Localia por 3 fechas. Estamos también preocupados porque las sanciones que se aplican son de escaso cumplimiento. Bastaba ver a 2 personajes suspendidos pasearse impunemente en el Seven Jardín de la República jugado recientemente en Tapia y ningún dirigente tomar medidas pese a nuestro reclamo. Llega a ser tragicómica la sanción aplicada a un conocido entrenador y ex referee por agredir verbalmente a un colega al finalizar un partido, quien recibió sólo un severo llamado de atención. Ni hablar de las esposas de los dirigentes del mismo club que una de ella insultó al árbitro, fue informada y ni siquiera fue apercibida. ¿Esto significa vía libre?
Por lo tanto no nos sorprenden hechos de violencia recientes y nos preocupan futuros episodios que incluso pueden ser de mayor gravedad.
Como partícipes de este deporte que amamos y respetamos, pensamos que no es el Rugby el culpable como quieren mostrar los detractores de turno, sino algunos personajes que debieran ser erradicados.
Exigimos medidas urgentes a fin de proteger al deporte de los violentos, sea mediante el cumplimiento efectivo de las sanciones, sea mediante la modificación del reglamento de disciplina, sea a través de reflotar el Art.4 del mismo, derogado para proteger a los clubes de los actos violentos de sus simpatizantes deslindando responsabilidades.
No nos sentimos seguros para continuar nuestra tarea, tan cuestionada como sacrificada y llamamos a todos los sectores de este deporte a unirse en esta lucha para que nuestro rugby vuelva a ser esa escuela de vida que tanto proclamamos.