¡Felicidades campeón!

 

El equipo que logró el título. Completo, por donde se lo mire.

Lawn Tennis fue un justo y merecido campeón de este Regional 2011. Rugby Tucumano lo viene sosteniendo desde hace varias fechas tanto en su edición on line como radial.

Pero no fue fácil para el Parque 9 de Julio lograr su novena corona. Arrancó perdiendo con uno de los equipos que hoy, está luchando por no descender, como Jockey Club de Tucumán. Ese, fue uno de los quiebres que tuvo el Tennis según ejemplifican tanto jugadores como técnicos al hacer un breve análisis de la temporada.

Los otros dos partidos que perdió lo hizo ante el Jockey en Salta y con Tarcos, en la revancha, hace apenas unas semanas solamente. El resto, victorias puras. Algunas bien logradas con resultado abultado incluído. Entonces, ¿fue justo y merecido campeón Lawn Tennis?

Existen dos maneras de verlo. La simplista (o minimalista, dirían los modernos), que es «sumó la mayor cantidad de puntos. Indiscutible: es el campéon». Es cierto, como inobjetable. Algún purista dirá: «no le ganó a todos». Obvio, si perdió tres partidos. Pero, en realidad, si le ganó a todos los equipos, al menos, una vez. Y se dio el gusto de ganarle a los dos equipos que podrían haberle hecho sombra en su camino al título, tanto de ida como de vuelta: Universitario, su archirrival en los últimos años y Tucumán Rugby.

Y la otra forma de verlo es que logró trabajar los resultados aún hasta cuando no podía ejecutar su juego con eficacia.

Hasta aquí, todo muy bien. Pero ¿por qué ganó Lawn Tennis? Porque tuvo en sus filas a jugadores que lograron algo tan difícil como efectivo: ser funcionales al esquema de juego.

Sin estrellas, el Lawn Tennis logró ejecutores fieles de un libreto que se iba adecuando según la situación, sumado a un estratega con gran visión de campo y de juego como Federico Mentz. Entonces podemos comenzar a enumerar sus logros: un pack de forwards sólido, tanto en el juego de conjunto como desplegado, con los hermanos Carlos, Dino y Carlos Cáceres siendo estandartes en el suelto y en defensa; con una primera línea que se terminó de asentar con la vuelta de Roberto Tejerizo y con la experiencia y firmeza del eterno Nicolás Salazar; con jugadores polifuncionales como Sebastián Morell y una tercera línea donde se destacó, sin dudas, Dino Cáceres y brilló con luz propia Nicolás Proto, revelación para Rugby Tucumano.

Una pareja de medios que se conoce desde hace tiempo y funciona a la perfección como Facundo Rodríguez Prado y Federico Mentz. Que incluso, cuando se lesionó Manino, estuvo Santiago Chavanne para que no se note su ausencia. Los centros fuertes en defensa y rápidos en ataque como Federico Haustein-Daniel Ledesma-Benjamín Sánchez y el ya mencionado Chavanne. Hombres decididos y definidores en las puntas como Nicolás Cipulli y César Ignacio Nieva (entre los dos sumaron más de 20 tries) y en el fondo, la sapiencia de Andrés Chavanne.

Pero además de mencionar las cualidades de los jugadores, supieron tener la paciencia cuando no salía el juego que querían; la madurez, para cambiar el rumbo del partido y la solvencia y eficacia cuando las cosas estaban para definirse. Fueron 21 partidos, de los cuales, no supieron resolver tres. Hicieron 781 puntos, tuvieron al goleador del torneo, Federico Mentz (55 puntos) y a dos de los tryman del torneo: Nicolás Cipulli y Santiago Chavanne. Y con los números en mano, no hay chances de refutarlos.

Felicidades campéon, disfruten. Que bien merecido lo tienen.